El Consejo de Seguridad Vial (Cosevi), el Observatorio Costarricense de Seguridad Vial y el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) han presentado los resultados del informe Inspección Técnica Vehicular (IVE) Costa Rica 2025. Este documento detalla el estado mecánico y de seguridad del parque automotor del país, revelando datos críticos sobre el cumplimiento de las normativas vigentes y la condición de los vehículos que circulan por las carreteras nacionales.
De acuerdo con los datos recopilados durante el período analizado, el sistema de inspecciones procesó un total de 2.470.827 servicios. El informe desglosa que la gran mayoría de estos trámites, concretamente 1.795.372, correspondieron a inspecciones técnicas regulares, lo que representa el 72% del total de los servicios. El resto de la actividad se distribuyó entre reinspecciones, que sumaron un 18,60%, y solicitudes de inscripción para vehículos que ingresaron al país, las cuales representaron el 8,74%.
La normativa actual establece frecuencias distintas para la revisión técnica según el uso del vehículo. Mientras que los automotores particulares deben someterse a este proceso una vez al año, basándose en el último dígito de su placa, los propietarios de taxis y camiones de carga pesada tienen la obligación legal de acudir a las estaciones de Dekra dos veces por año.
El informe pone un énfasis particular en los vehículos pesados y los taxis, ya que son los sectores que registran los porcentajes de rechazo más elevados. En el caso de los camiones de carga pesada, el estudio indica que 59.275 unidades se presentaron para la revisión. De este grupo, solo el 46,73% logró aprobar la inspección, dejando un porcentaje alarmante de rechazo del 53,27%.
Las fallas detectadas en los camiones de carga se concentraron en componentes críticos para la seguridad vial, destacando principalmente los sistemas de frenos, la visibilidad y la suspensión. El reporte detalla que uno de los defectos más recurrentes es el desequilibrio en el sistema de frenado entre las ruedas de un mismo eje. Esta condición es especialmente peligrosa, ya que puede comprometer gravemente la estabilidad del vehículo durante maniobras de emergencia o frenadas repentinas, aumentando el riesgo de accidentes.
En cuanto a la visibilidad, se identificaron incumplimientos en la señalización externa, específicamente la colocación incompleta de cintas retroreflectivas. Estas cintas son herramientas fundamentales para que el vehículo sea visible para otros conductores durante recorridos nocturnos o en condiciones climáticas adversas. Asimismo, se detectaron anomalías en las llantas, la suspensión y la dirección, donde el desgaste excesivo y las holguras en los componentes mecánicos reducen significativamente la capacidad de control del conductor sobre el automotor.
El sistema de iluminación también presentó fallas considerables, centradas en irregularidades en los dispositivos de luces y una orientación incorrecta del haz luminoso. A esto se añaden problemas relacionados con el rendimiento del frenado y las emisiones contaminantes, factores que el informe vincula directamente con la falta de mantenimiento preventivo y el incumplimiento de los estándares técnicos y ambientales.
Por otro lado, el sector de los taxis también mostró resultados deficientes. De las 5.615 unidades que acudieron a la revisión, el 51,67% fue rechazado. El diagnóstico para este grupo se dividió en tres áreas problemáticas: impacto ambiental, seguridad vial y transparencia en el servicio al usuario.
En el ámbito ambiental, el hallazgo más común fueron las emisiones contaminantes que superan los límites permitidos, resaltando la presencia excesiva de monóxido de carbono e hidrocarburos. Respecto a la seguridad vial, se encontraron llantas con desgaste excesivo, sistemas de frenado deficientes y extintores que se encontraban vencidos o eran inutilizables. En algunos casos extremos, el grado de deterioro de las unidades fue tal que impidió que el personal técnico pudiera concluir la revisión.
Finalmente, el informe señala fallas en la transparencia del servicio, específicamente relacionadas con el taxímetro. Se registraron cobros superiores a las tarifas autorizadas, la ausencia de comprobantes impresos para el usuario y desperfectos en las alertas sonoras del dispositivo.


