La Federación Mexicana de Futbol (FMF) ha informado oficialmente que los integrantes de la selección nacional mexicana han procedido a devolver los relojes de la marca de lujo Rolex que les fueron obsequiados por el reconocido creador de contenido y apostador, Steve Will Do It. Esta decisión se tomó luego de que se generara una serie de polémicas en torno a la recepción de estos artículos de alto valor por parte de los futbolistas del conjunto tricolor.
A través de un comunicado difundido en sus redes sociales, el organismo rector del futbol en México detalló que la devolución de los accesorios fue una resolución tomada por los propios jugadores. En el mensaje publicado, la selección nacional mexicana informó que "de común acuerdo nuestros jugadores decidieron regresar al creador de contenido, Steve Will Do It, los relojes que por iniciativa propia les había regalado". El comunicado se limitó a expresar esta decisión sin profundizar en los motivos específicos o en las presiones externas que pudieron haber influido en la determinación del plantel.
Los hechos que dieron origen a esta situación se remontan a la reciente visita de Stephen Deleonardis, mejor conocido en el mundo digital como Steve Will Do It, a las instalaciones del Centro de Alto Rendimiento (CAR). Este recinto es la sede oficial de concentración del equipo nacional y se caracteriza por mantener estrictas medidas de seguridad, donde el ingreso está permitido únicamente a aquellas personas que cuenten con una autorización expresa y previa por parte de la Federación Mexicana de Futbol.
El motivo del obsequio radicó en una apuesta económica de gran magnitud realizada por el influencer. Steve Will Do It había apostado a favor de la selección mexicana en el enfrentamiento contra Ecuador, disputado en los dieciseisavos de final del Mundial. Tras el resultado favorable para México, el creador de contenido obtuvo una ganancia de dos millones de dólares, cantidad que utilizó para comprar y entregar un reloj Rolex a cada uno de los integrantes del equipo tricolor como gesto de celebración por la victoria.
Ante la repercusión del evento, el diario La Jornada solicitó información al personal del área de comunicación de la FMF para esclarecer cómo se había gestionado y aprobado el acceso del influencer al "búnker" de entrenamiento, considerando que es una zona restringida. No obstante, los representantes de la Federación se limitaron a responder que desconocían los datos referentes a la gestión de dicha autorización.
Desde la perspectiva normativa, el episodio ha generado un debate sobre el cumplimiento de las reglas internacionales. El código de ética de la FIFA es claro al penalizar cualquier tipo de apuesta relacionada con el futbol, ya sea que se realice de forma directa o indirecta. Sin embargo, el reglamento no hace una mención específica ni establece una prohibición explícita sobre la recepción de obsequios otorgados por personas que formen parte de la industria de las apuestas o la creación de contenido.
Sobre este punto legal, Luis Jiménez, abogado deportivo, ofreció su análisis a La Jornada, señalando que no existe una infracción real en este acto. Según el especialista, el código de ética de la FIFA está diseñado primordialmente para combatir los amaños de partidos. En este sentido, Jiménez calificó como "absurdo" el pensamiento de que el simple acto de regalar un objeto pueda considerarse una infracción de tal magnitud o estar vinculado a una manipulación del deporte.
Finalmente, cabe destacar que Stephen Deleonardis es una figura prominente en las redes sociales, donde se ha especializado en la publicación de videos que presentan retos extremos y apuestas de alto riesgo, actividades que lo han llevado a interactuar con diversas figuras públicas y deportistas a nivel global. A pesar de que no hubo una falta reglamentaria según los expertos, la presión social y la polémica mediática llevaron a que la Selección Mexicana y la FMF optaran por la devolución de los relojes de lujo.

