Israel mantiene su presión militar en el sur de Siria. Durante la madrugada de este jueves, el Ejército de Israel lanzó ataques de artillería contra zonas rurales de las gobernaciones de Dará y Quneitra.
En la gobernación de Dará, los proyectiles impactaron en las inmediaciones de las aldeas de Jamla y Abdín, en la cuenca del río Yarmuk, mientras aviones de reconocimiento israelíes sobrevolaban la zona. Simultáneamente, en Quneitra, las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron terrenos agrícolas en las localidades de Bariqa y Kodna. A pesar de los impactos, los medios locales no informaron de víctimas en estas acciones.
Esta ofensiva ocurre pocos días después de un ataque similar registrado el pasado domingo en las mismas zonas. Mientras el Gobierno sirio condena enérgicamente estas agresiones, Israel justifica sus operaciones como una medida para eliminar a terroristas armados en lo que define como su "zona de seguridad".
La postura del Ejecutivo israelí es firme. El ministro de Defensa, Israel Katz, subrayó este miércoles que las tropas no se retirarán y permanecerán en las zonas de seguridad de Líbano, Siria y Gaza por un período de tiempo ilimitado. Según Katz, el fin de esta ocupación militar es proteger a los residentes frente a elementos yihadistas.
El impacto de estas operaciones es constante. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha contabilizado 39 ataques israelíes contra territorio sirio desde principios de 2026. De estos, 37 han sido terrestres, principalmente en Quneitra y Dará, provocando la muerte de al menos tres personas y un herido. Los dos ataques restantes fueron aéreos, ocurriendo en la frontera sirio-libanesa y en Damasco, donde fallecieron dos personas.
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