El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) celebró este 1 de julio su cuadragésimo aniversario, consolidándose como una institución fundamental para el desarrollo científico de la nación. Durante el acto conmemorativo, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de la República y Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (CCPCC), calificó al centro como un baluarte y un ejemplo tangible de la capacidad de la Revolución para poner la ciencia al servicio directo del pueblo.
En su intervención, el mandatario resaltó la visión de futuro que tuvo el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz al fundar la institución. Según Díaz-Canel, la creación del CIGB demostró que una pequeña isla tenía la capacidad de resolver sus propios problemas y alcanzar un desarrollo significativo apoyándose en su propio talento humano, especialmente en un periodo donde la biotecnología comenzaba a cobrar auge en naciones que contaban con recursos económicos mucho mayores.
El Presidente de la República detalló los logros alcanzados por la entidad en el ámbito de la salud pública. Destacó los resultados obtenidos en el tratamiento de diversas patologías, haciendo mención específica a los esfuerzos contra la COVID-19, el tratamiento de las úlceras del pie diabético y el combate a la hepatitis B, entre otros padecimientos. Asimismo, valoró como meritorias las investigaciones desarrolladas en el campo agropecuario, las cuales contribuyen directamente a fortalecer la soberanía alimentaria del país.
Un punto central del discurso de Díaz-Canel fue la resistencia ante las presiones externas. El mandatario agregó que, a lo largo de estas cuatro décadas, el CIGB ha logrado transformar las dificultades derivadas del bloqueo estadounidense impuesto a Cuba en peldaños que han permitido un mayor crecimiento institucional y una mejora en la calidad del servicio brindado a la población.
Por su parte, Marta Ayala Ávila, directora general del CIGB, miembro del Buró Político y Heroína del Trabajo, intervino resaltando nuevamente la figura de Fidel Castro Ruz como el máximo impulsor de la institución. Ayala Ávila extendió su reconocimiento a los fundadores y a todos los trabajadores que, durante estos largos años, han aportado sus conocimientos y esfuerzo para la consolidación de esta empresa de alta tecnología. La directora puntualizó que, ante el endurecimiento de las agresiones imperialistas, el colectivo del centro se encuentra más comprometido que nunca con la innovación científica para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
La jornada estuvo marcada por el reconocimiento a las figuras pioneras de la ciencia cubana. Se rindió homenaje a los investigadores del interferón leucocitario, medicamento utilizado en la década de los 80 para combatir el dengue en el país. Entre los homenajeados destacó Eduardo Pentón Arias, fundador y pionero de estas investigaciones, quien en declaraciones a la Agencia Cubana de Noticias señaló que el trabajo diario en favor del bienestar de las personas es más importante que cualquier distinción recibida. Pentón Arias definió al CIGB como una parte esencial de su vida y la entidad a la cual debe su crecimiento profesional.
Asimismo, fue reconocido Eduardo Martínez Díaz, vice primer ministro, quien mantuvo un vínculo prolongado con el centro desempeñándose como jefe de laboratorio, vicedirector, presidente del Grupo BioCubaFarma y ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
En el marco de las distinciones, la Central de Trabajadores de Cuba, mediante una propuesta del Sindicato Nacional Trabajadores de la Salud y BioCubaFarma, otorgó al CIGB el Sello 85 Aniversario de la organización en reconocimiento a sus resultados relevantes. De igual manera, la Academia de Ciencias de Cuba distinguió a investigadores internacionales que poseen una trayectoria destacada en el campo científico.
El evento contó con la presencia de Manuel Marrero Cruz, Primer Ministro de la República y miembro del Buró Político, además de otros dirigentes del Partido, el Gobierno, la Unión de Jóvenes Comunistas, la Central de Trabajadores de Cuba, la dirección de BioCubaFarma, las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior.
El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología fue fundado el 1 de julio de 1986 por Fidel Castro Ruz, quien instó a la entidad a mantener en alto la ciencia cubana, un llamado que la institución ha mantenido vigente durante sus cuarenta años de existencia.


