La selección de Ecuador ha quedado eliminada de la Copa del Mundo 2026 tras no lograr superar la fase de dieciseisavos de final. El equipo, dirigido por el estratega argentino Sebastián Beccacece, se enfrentó a la selección de México en un encuentro decisivo que terminó con la derrota del conjunto sudamericano, truncando así su aspiración de avanzar a los octavos de final del torneo.
Tras el pitazo final, Beccacece compartió sus reflexiones sobre el resultado, manteniendo una postura de humildad y reconocimiento hacia el desempeño de sus dirigidos. El entrenador afirmó que solo siente “agradecimiento a los jugadores y al país”, asegurando tajantemente que no tiene reproches contra el plantel. En su análisis posterior al juego, el técnico admitió que su equipo fue superado en la cancha y que, a pesar de los intentos por reaccionar y cambiar la tendencia del partido, no lograron concretar el objetivo.
La preparación para este encuentro estuvo marcada por la consciencia de la dificultad del desafío. Antes del duelo, Beccacece reconoció la complejidad de medirse a un conjunto mexicano que llegaba en un estado de forma envidiable, habiendo terminado la fase de grupos invicto y sin haber recibido anotaciones en su arco. El DT destacó que México era uno de los favoritos y que el entorno, específicamente el Estadio Ciudad de México repleto de aficionados locales, representaba un factor de presión considerable.
A pesar de ello, el estratega argentino confió en la capacidad de su grupo. “Va a ser un partido muy exigente. Ellos van a hacer valer que son locales, son un equipo muy físico y técnico, así que nosotros debemos sacar a relucir nuestra fortaleza y rebeldía; tenemos un equipo joven pero de gran personalidad y carácter que está dispuesto a hacer historia. Confío en que mis guerreros van a combatir”, había expresado Beccacece previo al choque. Asimismo, insistió en que lo determinante no sería el poderío del rival, sino la capacidad de Ecuador para contagiarse de lo bueno que el equipo había mostrado durante el torneo.
Un punto relevante en el discurso del entrenador fue la mención a la victoria de Ecuador sobre Alemania en la fase de grupos. Para Beccacece, aquel resultado fue una prueba del carácter de sus futbolistas, recordando que muchos los habían dado por eliminados y dudaban de su capacidad para vencer a los alemanes. Bajo la premisa de que “los papeles en el fútbol no existen” y que solo importa lo que sucede en el campo, el técnico minimizó la etiqueta de favorito asignada a México.
No obstante, el proceso de llegada a la Ciudad de México no estuvo exento de complicaciones. Beccacece reveló que el equipo sufrió contratiempos logísticos, específicamente un retraso de casi tres horas para llegar al hotel de concentración. El entrenador señaló que el vuelo se prolongó hasta las nueve horas, una situación que contrastó con la organización experimentada en las sedes anteriores del Mundial. Aunque manifestó su extrañeza por este hecho, aclaró que no utilizaría el inconveniente como una excusa, asegurando que el grupo estaba listo para el desafío.
Sobre el perfil del entrenador, Sebastián Beccacece, nacido el 17 de diciembre de 1980 en Rosario, Argentina, ha construido una trayectoria destacada sin haber pasado por el fútbol profesional como jugador. Su ascenso en el mundo de la dirección técnica comenzó muy joven, ganando relevancia inicialmente como auxiliar de Jorge Sampaoli durante más de una década en clubes como O’Higgins, Emelec y Universidad de Chile.
Su experiencia internacional incluye haber formado parte del cuerpo técnico de la selección de Chile en el Mundial de Brasil 2014, donde alcanzaron los octavos de final, y en la conquista de la Copa América 2015. Además, participó como auxiliar en el proceso clasificatorio de la selección argentina para el Mundial de Rusia 2018. Posteriormente, Beccacece asumió el mando como entrenador principal en instituciones como Defensa y Justicia, Independiente, Racing Club y el Elche de España, donde coincidió con Javier Aguirre.
Beccacece llegó al mando de la selección de Ecuador en agosto de 2024. Bajo su gestión, el equipo logró clasificar al Mundial 2026 ocupando la segunda posición en las eliminatorias, situándose únicamente por debajo de la Argentina de Lionel Messi. Tácticamente, el DT es reconocido por implementar un estilo ofensivo y una presión alta desde la salida defensiva, utilizando regularmente una alineación 4-2-3-1.


