La selección de Argentina ha asegurado su lugar en la final de la Copa del Mundo de 2026 tras vencer este miércoles a Inglaterra por 2-1. Aunque Lionel Messi no anotó goles en el encuentro, su influencia fue determinante, ya que el capitán argentino brindó las dos asistencias que permitieron la victoria y la posterior clasificación de su equipo.
A sus 39 años, el número 10 continúa siendo la figura central de la selección argentina. En su tercera final mundialista, Messi no solo busca conquistar su segundo título del mundo, sino que sigue compitiendo por el trofeo al máximo goleador del torneo y expandiendo una colección de récords que ha construido durante más de dos décadas de trayectoria profesional.
Para diversos analistas, este Mundial, organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá, representa un nuevo capítulo en la carrera del jugador, situándolo nuevamente en el centro de la discusión sobre si es el mejor futbolista de todos los tiempos. Este debate ha acompañado al argentino desde mucho antes de la conquista de Qatar en 2022, aunque en Argentina la comparación ha tenido matices específicos, especialmente frente a la figura de Diego Maradona.
El periodista español Guillem Balagué, biógrafo de Messi, explica que Maradona era percibido como el rey de Argentina, representando al país más allá de lo deportivo. Según Balagué, la percepción sobre Messi comenzó a transformarse con la Copa América de 2021 y se consolidó tras el Mundial de Catar. Aunque el experto sostiene que Messi ya ha superado a Maradona como futbolista, reconoce que algunos argentinos seguirán viendo en Maradona a quien mejor los representa.
Fuera de Argentina, existen posturas que sitúan a Messi incluso por encima de Pelé. Si se analizan las cifras, el argentino cuenta con la mayor cantidad de Balones de Oro de la historia y ha ganado prácticamente todos los títulos posibles con el Barcelona, el Paris Saint-Germain, el Inter Miami y la selección nacional, acumulando récords de goles y asistencias.
Sin embargo, la diferencia en la personalidad ha sido un punto de fricción. Mientras Maradona era visto como un símbolo de identidad irreverente, humilde y audaz, Messi ha mantenido un perfil discreto, evitando declaraciones políticas y centrándose exclusivamente en el juego. Esta diferencia fue señalada por el exfutbolista australiano Craig Foster, quien afirmó preferir a Maradona debido a que Messi, al igual que David Beckham o Cristiano Ronaldo, representa al atleta moderno que no se pronuncia sobre temas ajenos al deporte.
A pesar de esto, Balagué indica que la personalidad reservada de Messi dejó de ser un obstáculo tras sus éxitos recientes. Durante el Mundial de Catar, el capitán mostró facetas menos habituales, asumiendo un protagonismo emocional y actuando como el general del equipo, roles que anteriormente se asociaban principalmente con Maradona.
El debate sobre quién es el mejor también se ve complicado por la profunda transformación del fútbol en las últimas cinco décadas. Pelé jugó en una época de vuelos comerciales y terrenos irregulares. Maradona vivió la transición hacia un espectáculo global, pero antes de que el fútbol se convirtiera en la industria multimillonaria actual.
Messi, en cambio, ha desarrollado su carrera en un entorno de globalización, con el apoyo de departamentos médicos, nutricionistas, fisiologistas y psicólogos que han prolongado la vida útil de los atletas. Además, la tecnología ha cambiado el análisis del juego; hoy existen decenas de cámaras, el VAR y estadísticas avanzadas que eliminan el margen para acciones que antes pasaban desapercibidas.
El exdelantero Ronaldo ha señalado que cualquier intento de jerarquización depende de los criterios utilizados, cuestionando cómo comparar jugadores separados por medio siglo y sometidos a reglas y expectativas sociales opuestas. No obstante, algunos argumentos favorecen a Messi, destacando principalmente su longevidad y regularidad en la élite durante casi veinte años.
Thierry Henry, excompañero de Messi en el Barcelona, atribuye esta continuidad a una competitividad poco común, recordando que el argentino respondía con goles ante cualquier sentimiento de injusticia en el campo. Por su parte, el brasileño Tostão afirmó que Messi es más completo que Maradona y posee una carrera más larga, aunque situó a Pelé por encima debido a que el brasileño era físicamente más fuerte y agresivo.
En conclusión, mientras Pelé popularizó el fútbol global y Maradona se convirtió en un ícono cultural y político, Messi ha consolidado su legado en la era de la ciencia aplicada al deporte y la exposición permanente. Esta diversidad de contextos hace que sea improbable alcanzar un consenso definitivo sobre quién ha sido el mejor jugador de la historia.

