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Euforia y lluvia en el Ángel: México vence 2-0 a Ecuador en el Mundial 2026

Miles de personas colmaron Paseo de la Reforma para seguir el partido del Tricolor. El Gobierno capitalino reportó lleno en la zona y mantuvo resguardadas estaciones del Metrobús por seguridad.

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Euforia y lluvia en el Ángel: México vence 2-0 a Ecuador en el Mundial 2026
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Miles de aficionados transformaron el Ángel de la Independencia en una fiesta masiva para seguir el encuentro entre México y Ecuador por el Mundial 2026. A pesar de la lluvia persistente y las advertencias oficiales sobre la saturación del espacio, la multitud desbordó la zona con cantos, bailes y una energía que llegó a hacer vibrar el pavimento. La jornada no estuvo exenta de tensión, pues el retraso del partido debido al mal tiempo provocó rechiflas y frustración entre los asistentes. Simultáneamente, las autoridades implementaron estrictas medidas de seguridad en estaciones del Metrobús para prevenir colapsos estructurales ante la magnitud de la aglomeración. El caos y la espera culminaron en júbilo absoluto cuando la selección mexicana se impuso 2-0. La victoria desató una celebración eufórica con pirotecnia, cerrando una jornada donde la pasión futbolística superó cualquier obstáculo logístico o climático.

La Ciudad de México se convirtió en el epicentro de la pasión futbolística este día, cuando miles de aficionados se congregaron en las inmediaciones del Ángel de la Independencia para seguir el encuentro entre la selección mexicana y la selección de Ecuador, correspondiente al Mundial 2026. Desde aproximadamente las 17:00 horas, la emblemática columna comenzó a verse colmada por una multitud que buscaba vivir la experiencia colectiva del torneo mundialista.

A pesar de los esfuerzos de las autoridades por diversificar los puntos de reunión y evitar la saturación de una sola zona, instalando pantallas gigantes en ubicaciones estratégicas como el cruce de Bucareli y Reforma, la decisión de la gran mayoría de los asistentes fue clara: convergir en el Ángel de la Independencia. Esta preferencia generó una aglomeración masiva que obligó al Gobierno de la Ciudad de México a emitir avisos oficiales. Exactamente a las 17:25 horas, las pantallas instaladas en la zona mostraron el logotipo gubernamental acompañado del mensaje "Ángel de la Independencia lleno", advirtiendo sobre la capacidad máxima del sitio.

Sin embargo, ni la advertencia oficial ni las condiciones climáticas adversas lograron disuadir a los simpatizantes. Una lluvia persistente comenzó a caer minutos después de las 17:00 horas, pero lejos de dispersar a la gente, el fenómeno meteorológico se volvió parte del escenario. Familias enteras y grupos de amigos continuaron llegando al lugar, formando una densa multitud que se describió como una "víbora" humana, la cual se arremolinaba y abría paso con dificultad al pie de la columna.

La atmósfera en el lugar estuvo marcada por una energía desbordante. El sonido de las trompetas, los gritos constantes de "México" y los brincos coordinados de los asistentes hicieron vibrar el suelo de tal manera que se generó un momento de confusión. Una joven, impactada por la vibración del pavimento, exclamó en medio del ruido que "está temblando", aunque rápidamente fue corregida por otra persona que le aclaró que se trataba únicamente del efecto del salto masivo de la afición.

La música también desempeñó un papel fundamental en la cohesión del grupo. En diversos momentos, los miles de presentes rompieron en cantos al unísono, interpretando temas como "Oye mi amor" de la banda Maná. Asimismo, mientras esperaban el desarrollo del juego, algunos grupos mantuvieron el ánimo elevado bailando y coreando efusivamente al ritmo de la salsa con el tema "Tú con él", alternando estos momentos con los tradicionales gritos de apoyo a la selección nacional.

No todo fue celebración inmediata, ya que el evento sufrió contratiempos técnicos y climáticos. Debido al mal tiempo registrado en el Estadio Ciudad de México, el inicio del partido entre México y Ecuador se vio retrasado. Esta información, transmitida a través de la pantalla gigante en el Ángel de la Independencia, provocó una reacción inmediata de rechazo entre los asistentes, quienes respondieron con fuertes rechiflas.

La frustración se manifestó en los reclamos de varios aficionados, quienes cuestionaban la demora preguntando "¿ahora hasta qué hora?" o argumentando que en otras ocasiones las condiciones climáticas habían sido peores y el juego se había llevado a cabo. Por otro lado, algunos asistentes que ya se encontraban totalmente mojados por la lluvia mostraron un sentimiento de alivio, comentando que lo importante era que el encuentro estaba "solo retrasado, no cancelado".

En el ámbito de la seguridad y la infraestructura urbana, las autoridades implementaron medidas estrictas en el transporte público. Las estaciones Hamburgo y El Ahuehuete de la línea 7 del Metrobús fueron resguardadas con vallas metálicas de más de tres metros de altura. Esta medida fue tomada con el objetivo preventivo de evitar que los aficionados intentaran subir a la techumbre de las estaciones, dado que la estructura se mantiene bajo riesgo de colapso.

Finalmente, la tensión y la espera culminaron en un estallido de alegría. La selección mexicana logró imponerse 2-0 sobre el equipo de Ecuador, resultado que desató una celebración eufórica en el Ángel de la Independencia. El cierre de la jornada estuvo marcado por el uso de pirotecnia y el júbilo de los miles de aficionados que, a pesar de la lluvia y las complicaciones logísticas, celebraron la victoria en uno de los puntos más emblemáticos de la capital.

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