La provincia de Mendoza se encuentra actualmente atravesando los preparativos y los primeros efectos de la primera ola polar de la presente temporada. Desde la noche del pasado martes y durante la madrugada del miércoles, se registró el ingreso formal de una masa de aire polar que ha provocado un descenso abrupto y significativo de las temperaturas en diversos puntos del territorio mendocino. Este fenómeno meteorológico no solo impacta en el termómetro urbano, sino que también incluye pronósticos de nevadas en las zonas de cordillera y precordillera, lo que ha generado una situación de alerta climática en la región.
Ante este escenario de frío extremo, surgió una inquietud generalizada entre la población, especialmente entre padres, alumnos y docentes: la posibilidad de que el dictado de clases se viera interrumpido. La incertidumbre sobre si el clima obligaría a cerrar las instituciones educativas o a modificar el calendario escolar llevó a que la Dirección General de Escuelas (DGE) tuviera que intervenir para brindar claridad sobre la situación.
En las últimas horas, las autoridades de la DGE han sido categóricas en sus declaraciones. Se ha resaltado que no existe ninguna previsión para llevar a cabo una suspensión total del dictado de clases. Asimismo, el organismo fue enfático al descartar cualquier tipo de adelantamiento de las vacaciones de invierno. Es importante recordar que el receso invernal está programado para comenzar el próximo lunes 6 de julio, lo que sitúa al viernes 3 de julio como el último día efectivo de cursado antes del descanso.
A pesar de que la regla general es la continuidad de las actividades presenciales, la DGE ha dejado una puerta abierta para gestionar situaciones puntuales y excepcionales. La autoridad educativa aclaró que el hecho de no suspender las clases de manera masiva no impide que se puedan adoptar medidas específicas en zonas donde el clima sea particularmente severo. En estos casos extremadamente excepcionales, podría trasladarse el cursado a la modalidad virtual por un periodo breve de algunos días.
Esta alternativa de virtualidad estaría reservada para aquellas localidades donde las condiciones climáticas dificulten seriamente la circulación en la vía pública. Entre las zonas que suelen verse más afectadas por heladas o nevadas se encuentran la parte alta del Valle de Uco, Uspallata, Potrerillos y Malargüe. En tales circunstancias, y siempre previo aviso oficial, los docentes tendrían la facultad de mudar las clases al entorno virtual, dependiendo de las condiciones meteorológicas del momento y de los turnos escolares afectados.
No obstante, las autoridades subrayaron que esta posibilidad de virtualidad es una mera contingencia y no una decisión ya confirmada ni masiva. Cualquier cambio en la modalidad de cursado será anunciado oportunamente y solo en caso de que la situación climática lo haga estrictamente necesario.
El ministro de Educación, Infancias y Cultura, Tadeo García Zalazar, profundizó sobre este tema durante la inauguración del anexo de la escuela Juan Isidro Maza, ubicada en Rodeo del Medio, Maipú. Al ser consultado sobre los pronósticos para el miércoles, jueves y viernes de esta semana, el funcionario descartó nuevamente la suspensión generalizada.
García Zalazar explicó que el protocolo vigente establece un trabajo coordinado entre el Ministerio, Defensa Civil y las áreas de Contingencias Climáticas. Según detalló el ministro, es a través de la información técnica proporcionada por estos organismos que se determina si es necesario tomar medidas particulares en casos puntuales de nieve o frío extremo. "Por ahora no hay suspensión", sentenció el funcionario.
Además, el ministro reveló que esta situación ha sido analizada en un contexto nacional. Durante un encuentro el viernes pasado con sus pares de otras provincias en el marco de una reunión del Consejo Federal de Educación (CFE), se discutió el impacto de la ola polar, ya que el pronóstico afecta a gran parte del territorio argentino. García Zalazar señaló que ninguna de las provincias consultadas tenía prevista la suspensión de clases con tanta antelación. Por lo tanto, la postura de Mendoza se alinea con la tendencia nacional: esperar los reportes actualizados del Servicio Meteorológico y comunicar cualquier cambio a través de los medios de comunicación el día previo a la eventual medida.
Finalmente, aunque el Gobierno provincial mantiene la presencialidad, algunos establecimientos educativos ya han comenzado a implementar medidas preventivas por cuenta propia. Algunas escuelas tenían programado realizar el acto conmemorativo del 9 de Julio, Día de la Independencia, este viernes, justo antes del inicio del receso escolar. Sin embargo, debido a las contingencias climáticas pronosticadas y para evitar complicaciones, han optado por reprogramar dicha celebración para después de las vacaciones de invierno.


