La dirección regional del Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) en la provincia de Colón llevó a cabo una importante jornada de restauración ambiental enfocada en la subcuenca del río Cascajal. Esta zona se encuentra integrada dentro de la cuenca hidrográfica ubicada entre los ríos Chagres y Mandinga (117), un área estratégica para la gestión de los recursos naturales de la región. La iniciativa fue implementada con el objetivo primordial de fortalecer la protección de los recursos hídricos y promover la recuperación efectiva de los ecosistemas forestales que se encuentran en dicha zona.
La actividad estuvo liderada por Yosuani Miller, quien se desempeña como directora regional de MiAmbiente en Colón y, simultáneamente, ejerce la presidencia del Comité de Cuencas Hidrográficas entre los ríos Chagres y Mandinga 117. Bajo su coordinación, se organizaron las labores de campo necesarias para ejecutar la intervención, asegurando que las acciones de restauración estuvieran alineadas con las necesidades ambientales de la subcuenca del río Cascajal.
Durante el desarrollo de la jornada, Miller resaltó que la restauración de las cuencas hidrográficas representa una acción fundamental y prioritaria. Según la funcionaria, estas labores son esenciales para garantizar la disponibilidad constante de agua, un recurso vital para el sostenimiento de la vida y las actividades humanas. Asimismo, señaló que la recuperación de estas áreas es clave para conservar la biodiversidad local y, en última instancia, mejorar la calidad de vida de todas las comunidades que dependen directamente de estos ecosistemas para su subsistencia y bienestar.
En cuanto a los detalles técnicos de la intervención, el proceso de fortalecimiento ambiental consistió en la siembra de diversas especies forestales y frutales. La selección de estas plantas no fue aleatoria, sino que se realizó de manera estratégica, considerando el impacto positivo que cada especie puede generar en el entorno natural de la zona. De esta manera, se buscó que la vegetación introducida fuera compatible con las condiciones del suelo y el clima de la región, asegurando así una mayor tasa de supervivencia de los plantones.
Específicamente, durante la jornada se distribuyeron y plantaron ejemplares de nazareno, guayacán y arándano. Estas especies fueron elegidas por su capacidad para contribuir directamente a la recuperación de la cobertura vegetal en la zona. La reforestación con estas variedades forestales y frutales tiene como meta la protección de las fuentes de agua, evitando la erosión del suelo y favoreciendo la infiltración hídrica, lo que a su vez fortalece los servicios ecosistémicos que estas áreas proporcionan en la región de la Costa Arriba de Colón.
La importancia de los servicios ecosistémicos mencionados radica en la capacidad del bosque para regular el ciclo del agua, capturar carbono y brindar hábitat a diversas especies de fauna y flora. Al recuperar la cobertura vegetal en la subcuenca del río Cascajal, se busca restablecer el equilibrio ecológico que permita que el ecosistema funcione de manera óptima, beneficiando tanto al medio ambiente como a la población humana circundante.
Finalmente, el evento de reforestación se destacó por ser un esfuerzo conjunto y coordinado. La jornada no fue una acción aislada de la institución gubernamental, sino que se consolidó gracias a la participación activa de diversos sectores de la sociedad civil y la colaboración de instituciones internacionales. Esta suma de voluntades permitió que la actividad de restauración tuviera un alcance más amplio, integrando la capacidad técnica de MiAmbiente con el apoyo comunitario y el respaldo de organismos externos interesados en la preservación ambiental de la provincia de Colón.


