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Descubren gigantesca estructura oculta bajo el hielo de la Antártida que explica la ruptura de Gondwana

Esta es la estructura en forma de abanico hallada bajo el hielo de la Antártida que explica cómo se fragmentó el supercontinente Gondwana

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Descubren gigantesca estructura oculta bajo el hielo de la Antártida que explica la ruptura de Gondwana
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Un equipo internacional de geólogos ha descubierto una gigantesca estructura en forma de abanico oculta a tres kilómetros bajo el hielo de la Antártida Oriental. Este hallazgo, publicado en Nature Geoscience, revela los mecanismos exactos que fragmentaron el supercontinente Gondwana y redefine la historia geológica de la separación entre Australia y la Antártida. El descubrimiento tiene implicaciones climáticas críticas, ya que esta formación sostiene casi la mitad de la capa de hielo de la región, lo que equivale a 28 metros del nivel del mar. Al situarse algunas de sus cuencas bajo el nivel del océano, la estructura aumenta la vulnerabilidad del hielo frente al calentamiento global, obligando a revisar los modelos actuales de proyección del aumento del nivel del mar.

Un equipo internacional de geólogos ha logrado identificar una estructura geológica de dimensiones semicontinentales que se encontraba oculta bajo el espesor del hielo de la Antártida Oriental. Esta formación, situada a unos tres kilómetros de profundidad, ha sido denominada Provincia de Cuencas en Abanico de la Antártida Oriental (EAFBP, por sus siglas en inglés) y se caracteriza por converger en un punto específico localizado cerca del Polo Sur.

El hallazgo, cuyos detalles han sido publicados en la prestigiosa revista Nature Geoscience, representa la evidencia geofísica más directa obtenida hasta la fecha sobre los mecanismos geológicos que desencadenaron la fragmentación del supercontinente Gondwana. El estudio cuenta con la autoría de los investigadores Egidio Armadillo, Daniele Rizzello, Pietro Balbi y Alessandro Ghirotto, pertenecientes a diversas universidades e institutos europeos, junto con la colaboración de Martin Siegert.

A través de sus investigaciones, los científicos lograron identificar la existencia de 30 cuencas subglaciales con una morfología en forma de V. Estas cuencas se extienden de manera radial desde un punto pivote situado exactamente a los 86,4° de latitud sur. La magnitud de la estructura es considerable, ya que se extiende desde la bahía de Prydz hasta alcanzar las Montañas Transantárticas, cubriendo una distancia superior a los 1.500 kilómetros en sus cuencas principales.

El desafío principal para el equipo fue que la Antártida Oriental posee más del 99% de su superficie cubierta por hielo, lo que imposibilita el acceso directo al lecho rocoso. Para superar este obstáculo, los investigadores emplearon una combinación de datos de sondeo de eco de radio, así como análisis gravimétricos y sísmicos. Estas herramientas permitieron mapear la topografía subglacial con un nivel de detalle sin precedentes, confirmando que las 30 cuencas forman un patrón radial coherente a escala continental, similar a un abanico que se abre desde el punto pivote cercano al Polo Sur.

De acuerdo con la propuesta del equipo científico, esta estructura se originó mediante un proceso de extensión rotacional intraplaca ocurrido antes de la ruptura de Gondwana. Este supercontinente, que existió entre el Neoproterozoico y el Jurásico, fue el origen de las actuales masas continentales de Sudamérica, África, la Antártida, Australia, Arabia e India.

Este proceso geológico habría provocado tres consecuencias fundamentales a escala continental. En primer lugar, hacia el oeste, generó la compresión necesaria para la elevación de las Montañas Gamburtsev. En segundo lugar, provocó la rotación de las Montañas Transantárticas en aproximadamente 20 grados en sentido horario. Finalmente, hacia el norte, creó una línea de debilidad litosférica que fue determinante para controlar la separación posterior entre la Antártida y Australia.

Además de su valor geológico, los investigadores señalan que esta estructura influyó en el desarrollo de la capa de hielo de la Antártida Oriental, la cual se nucleó hace unos 34 millones de años. En la actualidad, las cuencas subglaciales controlan la ubicación de los principales glaciares de salida del continente, destacando los glaciares Totten, Denman y Amery. Esto demuestra que procesos tectónicos iniciados hace aproximadamente 150 millones de años siguen condicionando directamente la dinámica del hielo antártico hoy en día.

La relevancia climática del hallazgo es significativa, ya que la región identificada como EAFBP alberga aproximadamente la mitad de la capa de hielo de la Antártida Oriental, lo que representa un equivalente de 28 metros en el nivel del mar. El estudio advierte que, debido a que algunas de estas cuencas subglaciales se encuentran por debajo del nivel del mar moderno, podría incrementarse la sensibilidad y la vulnerabilidad de la capa de hielo frente al calentamiento global. Por lo tanto, la geometría tectónica heredada de Gondwana es un factor crítico para los modelos de proyección del nivel del mar.

Desde la perspectiva de la tectónica de placas, este descubrimiento obliga a los expertos a revisar las reconstrucciones del encaje entre Australia y la Antártida. Algunos modelos actuales muestran solapamientos anómalos de corteza continental que el nuevo marco geológico de la EAFBP podría explicar. Asimismo, los autores subrayan que la extensión rotacional detectada es exclusiva de la Antártida y no tiene continuación en Australia, confirmando que fue un proceso puramente antártico.

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