La industria de la moda contemporánea encuentra en Valeria Quirce una voz que fusiona la disciplina del diseño con la libertad del arte. A través de su marca, VQ Design Project, la diseñadora costarricense ha logrado transformar una inquietud personal en una propuesta creativa con proyección global, fundamentada en la idea de que la vestimenta es, ante todo, una herramienta de comunicación no verbal.
La vocación de Quirce no surgió de manera aislada, sino que fue el resultado de un entorno enriquecedor. Desde muy joven, estuvo rodeada de influencias relacionadas con el arte, el diseño y la arquitectura gracias a su núcleo familiar. Aunque estas disciplinas marcaron su crecimiento, Quirce siempre sintió una atracción predominante por la moda. Según relata la propia diseñadora, a pesar de la exposición indirecta a otras ramas creativas, en su mente la moda siempre estuvo presente como la única opción viable para su desarrollo profesional.
El camino hacia la creación de su marca comenzó mucho antes de la formalización de un negocio. Durante su etapa escolar, Quirce experimentó la frustración de no encontrar en las tiendas comerciales prendas que se alinearan con su visión personal y su estilo. Esta carencia la impulsó a tomar la iniciativa y comenzar a diseñar sus propias piezas. Apoyada en la observación de revistas de moda, empezó a proyectar prendas que fueran diferentes y que respondieran a lo que ella consideraba que faltaba en el mercado.
En este proceso de experimentación, los fines de semana y las visitas a la playa jugaron un rol determinante. Para Quirce, estos espacios representaban la oportunidad ideal para despojarse del uniforme escolar y explorar la ropa de una manera más libre y espontánea. Fue precisamente en este contexto donde inició el diseño de sus propias prendas de playa, buscando alternativas que resultaran frescas, actuales y disruptivas frente a las opciones disponibles en ese momento.
Esta búsqueda de identidad y expresión dio lugar al nacimiento de VQ Design Project en el año 2013. Lo que inició como un proyecto personal evolucionó progresivamente hasta convertirse en una marca con presencia consolidada tanto dentro como fuera de Costa Rica. La esencia de la firma se sustenta en la curiosidad y la exploración constante. Para la diseñadora, la moda no debe ser entendida como algo rígido o serio, sino como una vía para jugar, experimentar y comunicar la identidad propia.
La propuesta visual de VQ Design Project se sitúa en la intersección entre la moda y el arte. Una de las características más distintivas de la marca es la creación de estampados originales, los cuales son dibujados a mano por la propia Quirce, otorgando a cada pieza un sello auténtico y único. Esta inspiración proviene de una observación meticulosa del día a día, así como de su formación y gusto por la arquitectura y las artes plásticas.
Aunque VQ Design Project alcanzó reconocimiento inicial gracias a su línea de vestidos de baño, la visión de Valeria Quirce es mucho más amplia y ambiciosa. La diseñadora ha dejado claro que no tiene la intención de limitarse a un solo segmento, integrando en su catálogo ropa lista para usar y expandiéndose hacia el diseño de prendas masculinas y otros proyectos creativos.
Esta mentalidad expansiva ha facilitado el crecimiento internacional de la marca, que actualmente cuenta con presencia en mercados exigentes como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y España. En este proceso de internacionalización, la marca ha vivido momentos destacados, como el hecho de que la artista Dua Lipa utilizara uno de sus diseños, gracias a la recomendación de una estilista española vinculada a la firma.
Más allá de la estética, Quirce ha integrado un compromiso con la responsabilidad productiva. La marca trabaja con talleres nacionales dirigidos por mujeres, apoyando el talento local. Además, ha implementado un modelo de producción donde el 50% de las piezas se elaboran bajo pedido. Esta estrategia tiene como objetivo evitar la generación de excedentes y permitir un control más riguroso sobre los materiales y los procesos de confección, asegurando que las piezas sean valoradas y conservadas por quienes las adquieren.
A sus 33 años, Valeria Quirce percibe su marca como un ente en constante evolución. Lejos de centrarse en alcanzar una meta final, su motivación reside en la exploración de nuevas posibilidades. Entre sus planes futuros se encuentran el fortalecimiento de la moda masculina, la incursión en accesorios y la creación de eventos y formatos creativos innovadores, manteniendo siempre esa necesidad permanente de crear y avanzar.


