La Ciudad de México se encuentra bajo un estado de vigilancia meteorológica crítica tras la activación de diversos niveles de alerta por parte de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil. La dependencia informó la activación de la alerta roja para siete de las demarcaciones territoriales de la capital, debido a la intensidad de las precipitaciones y el riesgo asociado a los fenómenos climáticos registrados en las últimas horas.
Las alcaldías que se encuentran bajo la alerta roja son Álvaro Obregón, Coyoacán, Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Miguel Hidalgo, Tlalpan y Venustiano Carranza. De acuerdo con los reportes técnicos de la Secretaría, se prevé que en estas zonas la lluvia sea intensa, con acumulados que oscilan entre los 50 y 70 milímetros. Asimismo, las autoridades advirtieron que estas precipitaciones continuarán acompañadas de la caída de granizo, lo que incrementa la complejidad de la situación en las vialidades y zonas habitacionales.
Paralelamente, la autoridad de protección civil mantiene la alerta naranja para el resto de la ciudad. Esta medida aplica para las demarcaciones de Azcapotzalco, Cuauhtémoc, Benito Juárez, Iztacalco, Cuajimalpa, Magdalena Contreras, Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta. En estas nueve alcaldías, se espera que la lluvia tenga una intensidad moderada a fuerte, con acumulados previstos entre los 30 y 49 milímetros.
El impacto climático se ha extendido a las 16 demarcaciones de la Ciudad de México, donde se ha registrado lluvia de intensidad fuerte. Este fenómeno meteorológico no ha venido solo, ya que ha estado acompañado de actividad eléctrica y rachas de viento que alcanzaron los 59 kilómetros por hora, sumado a la persistente caída de granizo en diversos sectores de la urbe.
Las consecuencias inmediatas de estas condiciones climáticas se han reflejado severamente en la movilidad de la capital. Se han reportado encharcamientos significativos en la calzada de Tlalpan, una de las arterias viales más importantes de la ciudad, lo que ha derivado en un caos vial generalizado. En cuanto al transporte público, la afectación ha sido notable: se confirmó la suspensión total del servicio en la línea 3 del Cablebús, mientras que el Sistema de Transporte Colectivo Metro ha operado con marcha lenta en diversas de sus líneas para garantizar la seguridad de los usuarios.
Uno de los puntos más críticos se registró en el oriente de la Ciudad de México, específicamente en los accesos a la estación Pantitlán de la Línea A del Metro. Tras las fuertes lluvias, se produjeron anegaciones severas que afectaron las zonas de transbordo. La acumulación de agua creó un espejo hídrico que dificultó considerablemente el paso de los pasajeros hacia los andenes. Ante esta situación, los usuarios tuvieron que recurrir al apoyo de barreras plásticas para intentar cruzar las zonas inundadas con la debida precaución.
A pesar de la gravedad de las anegaciones en Pantitlán y las complicaciones operativas en otras áreas, el Sistema de Transporte Colectivo Metro informó que el servicio se mantuvo en operación, aunque bajo las condiciones de marcha lenta ya mencionadas en algunas de sus rutas.
Finalmente, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil emitió un pronóstico para la jornada de mañana. La dependencia anticipó que se prevé un ambiente cálido en la capital; sin embargo, advirtió que se esperan nuevamente lluvias fuertes a muy fuertes. Estas precipitaciones podrían estar acompañadas de actividad eléctrica, por lo que se mantiene el llamado a la población para extremar precauciones y mantenerse informados a través de los canales oficiales.

