Este sábado 27 de junio de 2026, Monseñor José Domingo Ulloa Mendieta, arzobispo Metropolitano de Panamá, emitió un emotivo mensaje dirigido a la Selección Nacional de Fútbol. A través de sus palabras, el líder religioso extendió un profundo agradecimiento a los integrantes del plantel por la entrega, la valentía y la pasión demostradas durante su más reciente participación en el ámbito competitivo.
El mensaje del arzobispo surge en un momento de reflexión para el deporte nacional, ya que el resultado final de la competencia no permitió que el onceno istmeño lograra avanzar a la siguiente ronda. No obstante, la máxima autoridad de la Iglesia católica panameña puso el énfasis no en la clasificación perdida, sino en el desempeño mostrado en el campo de juego, subrayando el sentimiento de orgullo que el equipo ha generado en todo el país.
En sus declaraciones, Monseñor Ulloa fue enfático al señalar que el nivel mostrado por los futbolistas fue comparable al de un equipo mundialista. El prelado aseguró textualmente: “Gracias por representar a Panamá con entrega, valentía y pasión. Sabemos que el resultado no era el que todos soñábamos y que no fue posible avanzar a la siguiente ronda, pero eso no disminuye el orgullo que sentimos por ustedes, porque jugaron con el nivel de un equipo mundialista”.
Para el arzobispo, el valor del esfuerzo realizado trasciende el marcador final. El líder religioso utilizó la experiencia deportiva como una analogía de la existencia humana, destacando que las lecciones aprendidas en la derrota son tan valiosas como las alegrías de un triunfo. Según Ulloa, “en el deporte, como en la vida, hay victorias que se celebran y derrotas que enseñan”.
Asimismo, el jerarca destacó el significado simbólico de vestir los colores nacionales. En su mensaje, resaltó que el desempeño de los jugadores sirvió como un recordatorio para toda la población sobre el valor de la perseverancia y la lucha constante. El arzobispo puntualizó que llevar la camiseta de Panamá implica luchar hasta el último minuto, mantener la fe incluso cuando las circunstancias parecen difíciles y poseer la determinación de nunca dejar de intentarlo.
En cuanto al sentimiento colectivo de la nación, Monseñor Ulloa Mendieta aseguró que el pueblo panameño continúa caminando junto a la selección. En este sentido, reflexionó sobre la naturaleza del verdadero orgullo patrio, afirmando que este no nace únicamente de la obtención de triunfos o trofeos, sino que se fundamenta en el compromiso, el esfuerzo y el amor con el que se defiende a la patria en cualquier escenario.
Hacia el cierre de su intervención, el líder religioso adoptó un tono de aliento y esperanza, instando a los jugadores a mantener la frente en alto ante la adversidad. Bajo la premisa de que “lo mejor siempre está por construirse”, Ulloa Mendieta agradeció a la selección por haber permitido que el país soñara y, fundamentalmente, por haber logrado unir a los panameños a través del deporte.
Finalmente, el arzobispo concluyó su mensaje resaltando las cualidades intrínsecas del plantel, asegurando que Panamá cuenta con una selección que posee corazón, carácter y un futuro prometedor. Con un mensaje de apoyo incondicional, el prelado cerró sus palabras reafirmando el orgullo nacional con la frase: “¡Seguimos orgullosos de ustedes! ¡Vamos, Panamá!”.


