La selección de Uruguay atraviesa un presente complicado en sus aspiraciones para el Mundial 2026. En medio de una marcha sin triunfos, ha resurgido entre la afición y la crítica el recuerdo de una etapa gloriosa, aquella que devolvió al país sudamericano a los primeros planos del fútbol mundial. Aquellos años quedaron marcados por la obtención de un título de Copa América, un cuarto puesto en el Mundial de 2010 y victorias memorables ante potencias como Italia e Inglaterra en la cita de 2014.
Dentro de aquel plantel que generó tanta ilusión, Edinson Cavani se erigió como uno de los referentes más importantes. El delantero, quien tuvo pasos destacados por clubes como el Napoli y el Paris Saint-Germain, logró consolidarse como el segundo mayor artillero histórico de la Celeste, quedando únicamente por detrás de Luis Suárez en la lista de goleadores.
A diferencia de otros procesos de retiro, la ausencia de Cavani en el camino hacia el Mundial 2026 no ha generado polémica. El delantero anunció formalmente su retiro de la selección uruguaya en mayo de 2024, momento en el que tenía 37 años y se encontraba defendiendo los colores de Boca Juniors en Argentina. El anuncio se realizó a través de un posteo en sus redes sociales, marcando el final de su etapa con la selección.
Cavani optó por una despedida silenciosa, sin grandes aspavientos. Lo hizo mediante una carta dirigida a su "querida Celeste", en la cual expresó su agradecimiento por cada una de las enseñanzas vividas durante el proceso y por cada persona que formó parte de ese camino. En el texto, el "Matador" manifestó haber decidido dar un paso al costado, aunque aseguró que seguiría apoyando al equipo con el corazón latente, evocando la sensación de salir a la cancha vistiendo la camiseta nacional. Su mensaje final fue un abrazo a todo su pueblo y el tradicional grito de "¡Arriba la Celeste!".
Si bien el anuncio formal llegó en 2024, el final deportivo ocurrió tiempo atrás, el 2 de diciembre de 2022. En esa fecha, Cavani disputó su último encuentro con Uruguay frente a Ghana en el Mundial de Qatar. A pesar de que el partido terminó en victoria, fue un resultado amargo, ya que la Celeste quedó eliminada por diferencia de goles. En aquel encuentro, Uruguay quedó a solo un gol de cambiar su destino, una oportunidad que Cavani o sus compañeros podrían haber concretado si el árbitro hubiera sancionado un penal cometido al final del partido.
La controversia giró en torno al VAR, que no revisó la jugada mencionada. Esto contrastó con otras acciones del partido, como un penal desestimado contra Darwin Núñez que sí fue revisado, y el penal que Ghana sí consiguió en el primer tiempo. Debido a esto, la imagen final de Edinson Cavani con la camiseta celeste es la de un jugador enojado, empujando el monitor del VAR al considerar que el sistema fue injusto con la selección uruguaya.
El retiro de Cavani se distingue del de su compañero de batallas, Luis Suárez, en que el delantero no dejó la puerta abierta. Mientras que Suárez mantuvo cierta ambigüedad, Cavani no envió guiños ni mensajes que sugirieran un regreso para el Mundial 2026; su decisión fue definitiva.
Para Cavani, también fue evidente que el ciclo había terminado con la llegada del entrenador Marcelo Bielsa. El técnico inició una renovación profunda en el ataque, colocando a Darwin Núñez a la cabeza del proyecto. La exclusión de jugadores veteranos como Cavani y Suárez fue interpretada como una señal clara de recambio generacional. Ante las primeras convocatorias de Bielsa en las que no fue incluido, Cavani declaró que "la vida son etapas" y añadió que, si quien toma la decisión siente que él ya no está a la altura de poder estar en el equipo, le parecía perfecto.
De esta manera, Edinson Cavani cerró una carrera monumental con la selección. Sus números hablan por sí solos: 136 partidos disputados y 58 goles anotados, de los cuales cinco fueron en Copas del Mundo. Participó en cuatro Mundiales, ganó una Copa América y alcanzó la semifinal de Sudáfrica 2010. Sin embargo, una de las imágenes más imborrables de su trayectoria ocurrió en Sochi 2018, donde anotó dos goles que eliminaron a la Portugal de Cristiano Ronaldo, llevando a Uruguay a los cuartos de final y regalando una de las actuaciones individuales más disfrutables del país en un torneo mundialista.


