La comunidad de Pocora de Guácimo se encuentra sumida en un profundo dolor tras el violento asesinato de Douglas Zumbado Araya, un hombre ampliamente respetado y querido en su localidad, quien se desempeñaba como entrenador de fútbol para niños. El crimen ocurrió la noche del pasado jueves 25 de junio, transformando la tranquilidad de su hogar en una escena de horror que ha dejado consternados a sus familiares, amigos y a los jóvenes deportistas que veían en él a un mentor.
Según la información proporcionada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el ataque se produjo aproximadamente a las 8:30 p.m. La versión preliminar de las autoridades indica que tres hombres, cuyos rostros se encontraban cubiertos por capuchas, ingresaron a la vivienda de la víctima. Una vez dentro del domicilio, los atacantes procedieron a dispararle en múltiples ocasiones, provocándole la muerte de manera inmediata.
Uno de los detalles más desgarradores de este suceso es que el asesinato fue presenciado por un niño de apenas 6 años, quien se encontraba acompañando a Douglas Zumbado Araya al momento en que los gatilleros irrumpieron en la propiedad y perpetraron el ataque. El menor fue testigo directo de la violencia que terminó con la vida del entrenador.
Tras recibir el reporte del incidente, agentes de la Policía Judicial se trasladaron al lugar para realizar las diligencias correspondientes. Durante el proceso de levantamiento del cuerpo y la inspección exhaustiva de la escena, los peritos recolectaron un total de 38 casquillos de bala. Esta cantidad de evidencia balística refleja la brutalidad del ataque y será analizada minuciosamente por los laboratorios forenses como parte fundamental de la investigación para intentar identificar el armamento utilizado y, eventualmente, a los responsables del crimen.
Douglas Zumbado Araya, de 38 años, no era solo un vecino más en Pocora; era una figura central en el desarrollo deportivo de la zona. Formaba parte de la Academia Deportivo Huracán Pocora, donde tenía bajo su responsabilidad la dirección técnica de la categoría U-11. Su dedicación al fútbol infantil y su compromiso con la formación de los niños lo convirtieron en una persona muy apreciada, motivo por el cual la comunidad y sus allegados se han referido a él con cariño como el "profe Zumbado".
La Academia Deportivo Huracán Pocora expresó su dolor a través de un mensaje público, describiendo la pérdida como un golpe devastador. En su comunicado, la organización manifestó que la noticia les ha causado un "golpe en nuestro corazón y nos deja un gran vacío". Asimismo, la academia extendió sus deseos de fortaleza para la esposa y los hijos de la víctima, quienes también forman parte de la organización deportiva, subrayando el vínculo familiar y comunitario que Douglas había construido.
En el sentido mensaje de despedida, la academia destacó la voluntad constante del entrenador por aportar al crecimiento de la institución, concluyendo con palabras de descanso eterno y la esperanza de que haya sido recibido con los brazos abiertos por Dios.
En cuanto a su vida personal, los datos del Registro Civil confirman que Zumbado Araya estaba casado desde el año 2009. De esa unión nacieron dos hijos, de 16 y 10 años, quienes ahora enfrentan la pérdida irreparable de su padre.
El crimen ha generado una ola de mensajes de condolencias en redes sociales y en el entorno cercano a la víctima, donde familiares y conocidos han compartido sus sentimientos de tristeza y vacío. Mientras tanto, el Organismo de Investigación Judicial continúa con las pesquisas para esclarecer los móviles del asesinato y dar con el paradero de los tres encapuchados que ejecutaron el ataque en la vivienda de Pocora.


