En el transcurso de esta mañana, se llevará a cabo la firma oficial de un documento que pone fin a una tensa disputa legal y social por la tenencia de una perrita llamada “Canela”. A través de este acto administrativo, la tenencia del animal será transferida formalmente a la rescatista Diana Camarasa, quien ha estado al frente del cuidado y la recuperación de la mascota durante el periodo más crítico de su estado de salud.
El caso de Canela cobró relevancia pública debido a la gravedad de las lesiones que sufrió el animal. La perrita resultó gravemente herida en la zona de la mandíbula, una lesión provocada por la detonación de un artefacto pirotécnico. La severidad del daño fue tal que, según se ha señalado en el proceso, el animal quedó prácticamente sin mandíbula, lo que requirió de intervenciones médicas complejas y un seguimiento constante para asegurar su supervivencia y calidad de vida.
Desde el inicio de la emergencia médica, Diana Camarasa asumió un rol fundamental en la asistencia de la perrita. No solo se encargó de coordinar los cuidados necesarios, sino que fue la persona responsable de costear la totalidad de los gastos derivados del tratamiento médico. El compromiso financiero y emocional de la rescatista fue el motor que permitió que Canela recibiera la atención especializada requerida para tratar las secuelas dejadas por el artefacto pirotécnico.
Sin embargo, el camino hacia la estabilidad legal de la mascota no estuvo exento de conflictos. En semanas pasadas, el caso se trasladó al ámbito judicial, donde se desató una fuerte polémica. Una jueza, tras analizar el caso, había emitido una orden disponiendo que la perrita debía volver con sus dueños originales. Esta resolución judicial generó una reacción inmediata de rechazo por parte de Diana Camarasa, quien se opuso firmemente a la medida.
El argumento central de la rescatista para oponerse al fallo judicial se basaba en la presunta negligencia de los propietarios originales. Según señaló Camarasa, los dueños de la mascota no se habían encargado realmente de ella tras el accidente. La rescatista sostuvo que, una vez que el animal sufrió la grave lesión en la mandíbula, los propietarios no brindaron la atención ni el soporte necesario, dejando que fuera un tercero quien asumiera la carga del tratamiento y la recuperación.
La indignación por la decisión judicial trascendió el ámbito legal y llegó a la ciudadanía. Debido a la situación, se había organizado y convocado a una manifestación animalera. El grupo de personas interesadas en el bienestar animal tenía previsto concentrarse frente al Palacio de Justicia de Luque, con el objetivo único de exigir que Canelita permaneciera bajo el cuidado y la custodia de la rescatista, considerando que era la opción más viable para garantizar su bienestar futuro.
No obstante, el desenlace del conflicto tomó un giro inesperado en las últimas horas. Ante la presión social y el análisis de la situación, la dueña original de la perrita finalmente tomó una decisión de último momento. La propietaria determinó que lo más beneficioso para el animal era ceder la tenencia legal a favor de Diana Camarasa. Esta decisión pone fin a la disputa sobre quién debe hacerse cargo de la perrita, priorizando la estabilidad del animal sobre la propiedad legal previa.
Como consecuencia directa de este acuerdo y de la decisión de la dueña de ceder la custodia, la movilización que estaba prevista frente al Palacio de Justicia de Luque ha quedado descartada. Los organizadores y simpatizantes de la causa animalera ya no consideran necesaria la manifestación, dado que el objetivo primordial —que Canela quede permanentemente con quien financió y gestionó su salud— se ha cumplido mediante el acuerdo de entrega.
Con la firma oficial de la entrega de tenencia programada para esta mañana, se cierra un capítulo marcado por la controversia judicial y la movilización social, asegurando que la perrita Canela continúe su proceso de vida bajo la tutela de la rescatista que se hizo cargo de su recuperación.


