A más de 72 horas de haberse decretado el estado de excepción para hacer frente a los bloqueos de carreteras que afectaban diversas regiones del país, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó que Bolivia ha comenzado a recuperar la normalidad en sus vías de comunicación. A través de su cuenta oficial en la red social X, la autoridad detalló que el restablecimiento del tránsito es el resultado de la presión ciudadana y no de concesiones políticas.
En sus declaraciones, el ministro Justiniano fue enfático al referirse a la decisión de Evo Morales de declarar un cuarto intermedio. El titular de Defensa aseguró que dicha medida no fue producto de la generosidad del líder político, sino una respuesta directa a la postura de la población boliviana, afirmando que el pueblo "le dijo basta al bloqueo". Con ello, el Gobierno sostiene que la voluntad ciudadana fue el motor principal para el cese de las medidas de presión.
Respecto a las intervenciones estatales, el ministro remarcó que las acciones ejecutadas por el Gobierno no tuvieron como objetivo combatir a un sector social específico ni reprimir el derecho a la protesta. Según explicó, las operaciones estuvieron dirigidas estrictamente contra una "estrategia de presión" que había perjudicado gravemente el abastecimiento de productos básicos, la libre circulación de las personas y el desarrollo general de las actividades económicas en múltiples regiones del territorio nacional.
En este contexto, Justiniano destacó la gestión del presidente Rodrigo Paz, señalando que el mandatario asumió una responsabilidad que, aunque fue "difícil", resultó "necesaria" para el bienestar colectivo. El objetivo primordial de estas medidas fue garantizar el suministro crítico de alimentos, medicamentos y combustibles, además de asegurar que el libre tránsito en las carreteras fuera restablecido para evitar un colapso mayor en la logística interna.
La autoridad subrayó que no es aceptable realizar política a costa del sufrimiento de la población. En este sentido, cuestionó duramente los efectos negativos que los bloqueos provocaron durante varias semanas, afectando especialmente a los productores agrícolas, los trabajadores, los pacientes que requerían atención médica urgente y las familias que vieron interrumpida su movilidad o el acceso a bienes esenciales. El conflicto, según los datos proporcionados, se extendió por un total de 50 días, de los cuales 45 estuvieron marcados por bloqueos activos.
Un punto relevante en el proceso de recuperación ha sido la liberación de puntos críticos. Se informó que el Gobierno logró despejar la carretera de Achica Arriba sin que se registraran enfrentamientos ni resistencia por parte de los manifestantes, lo que permitió agilizar la transitabilidad en esa zona específica.
El ministro de Defensa aprovechó la oportunidad para expresar su agradecimiento al trabajo coordinado entre la Policía Boliviana, las Fuerzas Armadas y los diversos gobiernos municipales que participaron activamente en las tareas de desbloqueo y recuperación de las rutas. Justiniano enfatizó que todas las acciones desplegadas se llevaron a cabo estrictamente dentro del marco democrático y constitucional vigente.
A pesar de los avances, la autoridad reconoció que aún existen desafíos significativos. Señaló que el camino hacia la normalización completa del abastecimiento y la reconstrucción de la economía, afectada por los 45 días de paralización, requerirá tiempo y esfuerzo. No obstante, mantuvo una postura optimista sobre la capacidad de recuperación del país.
Para concluir su mensaje, el ministro Justiniano utilizó frases que definen la situación actual como una "victoria de la gente", específicamente de aquellos ciudadanos que resistieron en paz, de quienes necesitaban circular para trabajar y de quienes esperaban reencontrarse con sus familias. Aseguró que esta etapa marca el momento en que "el país empieza a ponerse de pie", rescatando la esperanza de quienes creyeron que Bolivia podía recuperar la estabilidad y la normalidad.


