Kylian Mbappé ha dejado claro que está dispuesto a asumir el desafío de alcanzar las cifras de Lionel Messi en la presente cita mundialista. El delantero francés celebró la consecución de sus 100 partidos vistiendo la camiseta de la selección nacional anotando un doblete en el encuentro disputado contra Irak en Filadelfia, una actuación que le permite elevar su cuenta personal a 60 goles con "les bleus".
En el contexto específico de la Copa del Mundo, el jugador del Real Madrid sumó su tercer y cuarto gol del torneo, alcanzando así la cifra de 16 goles en Mundiales. Con este resultado, Mbappé ha logrado superar la marca de Ronaldo y ha igualado la cifra de Klose. En la cima de la tabla general de goleadores mundialistas solo permanece Messi, quien mantiene una ventaja de dos goles sobre el francés, precisamente los dos tantos que el argentino anotó minutos antes en su enfrentamiento contra Austria.
El desarrollo del partido comenzó con un dominio francés. El capitán galo abrió el marcador en el minuto 13 mediante un potente disparo con la pierna zurda desde fuera del área, un gol que logró desatascar el encuentro. Para este choque, el seleccionador Didier Deschamps decidió realizar tres modificaciones en el once inicial en comparación con el equipo que se midió ante Senegal. El lateral zurdo fue ocupado por Digne, mientras que Manu Koné tomó el lugar de Tchouameni. En la línea de ataque, Barcola se posicionó en punta junto a Mbappé y Dembelé, arrebatando el puesto a Doué.
El encuentro se convirtió en un asedio constante por parte de Francia, donde la principal interrogante no era la victoria, sino la magnitud de la misma y la capacidad goleadora de Mbappé. La primera mitad terminó con la ventaja del solitario gol del capitán francés, mientras que el equipo iraquí intentaba resistir tanto la presión futbolística como las adversidades climatológicas. Filadelfia fue escenario de lluvias copiosas durante el desarrollo del choque, una tormenta que llegó a tal punto que, al llegar el descanso, se tuvo que activar el protocolo de seguridad debido a la caída de rayos, confirmando la carga eléctrica del ambiente. Esta situación provocó que el inicio de la reanudación del partido se retrasara dos horas.
Este prolongado parón condicionó significativamente el regreso al juego, especialmente para la selección francesa, que hasta el momento de la interrupción dominaba completamente el marcador y el ritmo del encuentro. Por el contrario, Irak se vio favorecida por la pausa y comenzó el segundo tiempo con una mayor posesión del balón, llegando al área rival con más paciencia y un juego de toque más fluido. A pesar de este dominio territorial, los asiáticos no lograban generar ocasiones claras de gol, y Francia, por su parte, parecía haber perdido la comodidad y la verticalidad que mostraron en la primera etapa.
Sin embargo, el rumbo del partido volvió a definirse a través de un error inesperado. Durante un saque de fondo, un defensa central iraquí cometió una falla grave al intentar entregar el balón al portero, quien también perdió la posesión. Ousmane Dembélé aprovechó la situación para servir una asistencia a placer a Mbappé, quien solo tuvo que empujarla para marcar su segundo gol del encuentro. Este tanto fue el resultado de un fallo grosero, similar al que permitió el primer gol del partido. Con esta anotación, el francés igualaba a Klose y se situaba a un solo gol de Messi en el Mundial actual, y a dos goles de distancia en la lista general de anotadores de la Copa del Mundo, manteniendo un promedio de 16 goles en 16 partidos mundialistas.
El tercer gol del encuentro llegó pocos minutos después, en el minuto 66, nuevamente por intermedio de Dembélé. Segundos después de este tanto, el jugador apodado el "Mosquito" abandonó el terreno de juego para dar paso a Doué y Cherki. A diferencia de su compañero, Mbappé permaneció en el campo, persistiendo en la búsqueda del hat-trick para recortar aún más la distancia con Messi.
Finalmente, la estrategia de Deschamps en los partidos contra Senegal e Irak ha consistido en activar a todo su frente de ataque. El objetivo del técnico es tener a sus jugadores listos y en ritmo competitivo para el enfrentamiento contra Noruega en la última jornada, partido en el que, hipotéticamente, se jugaría el liderato del grupo.


