En el marco de las celebraciones por el Mes Jubilar del Cusco, el establecimiento penitenciario de dicha ciudad fue el escenario de una destacada puesta en escena artística y cultural. El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Luis Jiménez Borra, participó activamente en la escenificación de la obra músico-teatral titulada Llactaman Kutiriq Raymi 2026, cuya traducción al castellano es “Vuelve la fiesta a mi pueblo”. Esta representación contó con la participación masiva de más de 400 personas privadas de libertad, quienes trabajaron coordinadamente para rescatar la memoria histórica de la región.
La obra teatral se centró en la recreación de antiguos rituales de iniciación pertenecientes a la nobleza inca, ofreciendo al público un recorrido detallado por diversas etapas de esta tradición ancestral. Entre los momentos más significativos de la representación se incluyeron la ceremonia de iniciación, el solemne ingreso del Inca acompañado de su séquito imperial y la ejecución de las danzas representativas de los Cuatro Suyos. Asimismo, la puesta en escena integró competencias de destreza y resistencia, diversos actos ceremoniales y, finalmente, la condecoración final, reflejando la estructura y el esplendor del antiguo imperio.
Para lograr este nivel de ejecución, los internos y internas se sometieron a un riguroso proceso de preparación que se extendió por más de dos meses. Durante este periodo, los participantes mantuvieron un régimen de preparación continua que incluyó intensos ensayos, entrenamiento físico y una formación especializada en disciplina artística. Este proceso contó con el acompañamiento y supervisión de profesionales pertenecientes a las áreas de Seguridad y Tratamiento de los penales de Varones y Mujeres de Cusco, asegurando que la actividad se desarrollara bajo los parámetros normativos del establecimiento.
Un aspecto relevante de la producción fue la autonomía en la confección de la indumentaria. Las vestimentas utilizadas por los más de 400 participantes, las cuales fueron inspiradas estrictamente en la cultura inca, fueron elaboradas íntegramente en los talleres productivos del propio establecimiento penitenciario, integrando así el trabajo técnico de los internos con la expresión artística de la obra.
Durante el evento, el ministro Luis Jiménez Borra destacó el compromiso demostrado por los internos con la cultura y la identidad nacional. El titular del sector subrayó que la energía característica de Cusco se vio alimentada por el entusiasmo de los hombres y mujeres privados de libertad, quienes, según sus palabras, apuestan y se sienten orgullosos de lo que representa el país, su cultura y el legado del imperio incaico para la humanidad.
En el ámbito del reconocimiento institucional, Jiménez Borra resaltó la labor fundamental de Ernesto Miranda Concha, quien ha sido el impulsor de este proyecto desde el año 2015 y quien actualmente se desempeña como director, coreógrafo y sinchi de la obra. De igual manera, el ministro reconoció el trabajo de los servidores públicos Fausto Somochuallpa y Guisselle Urquizo. Al referirse a ellos, el ministro señaló que estos servidores demuestran que existe gente buena en el Estado que ama su trabajo, instando a los internos a continuar trabajando para salir adelante a pesar de su situación actual.
La ceremonia contó con una nutrida presencia de autoridades, destacando la participación de la viceministra de Justicia, Shadia Valdez Tejada, y el presidente del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), Raúl Inga Garay, además de diversas autoridades penitenciarias. Para la edición de este año, la obra Llactaman Kutiriq Raymi contó con el apoyo estratégico de la Empresa Municipal de Festejos y Promoción Turística del Cusco (EMUFEC).
Finalmente, es importante mencionar que este evento no es una iniciativa aislada, sino que posee una trayectoria consolidada. Sus orígenes se remontan al año 2010, fecha en la que comenzó a realizarse dentro del establecimiento penitenciario de Cusco, integrándose progresivamente en el marco de las festividades del Inti Raymi.


