El presidente de la Comunidad Autónoma de las Canarias, Fernando Clavijo, encabezó una delegación oficial en Uruguay con el propósito de participar en las conmemoraciones por el 300º aniversario de la fundación de Montevideo. Durante su visita, el mandatario canario y las autoridades uruguayas destacaron los profundos lazos históricos, culturales y sociales que unen al archipiélago español con el país sudamericano, una relación que se ha mantenido vigente a través de los siglos.
El recibimiento oficial tuvo lugar en la sede comunal, donde Clavijo fue recibido por el intendente de Montevideo, Mario Bergara. En el encuentro también estuvieron presentes la secretaria general, Viviana Repetto; el director de Coordinación Institucional, Justo Onandi; y la directora de la División Relaciones Internacionales y Cooperación, Daiana Ferraro. Este marco institucional sirvió para coordinar y celebrar una serie de actividades destinadas a visibilizar la influencia de los migrantes isleños en la formación de la identidad uruguaya.
La conexión entre ambas regiones tiene raíces profundas que se remontan a mediados del siglo XIX, cuando las Islas Canarias fueron azotadas por sucesivas crisis económicas relacionadas con la producción del jabón y la cochinilla. Este sacudón productivo impulsó un flujo migratorio masivo: aproximadamente el 30% de la población de las islas de Lanzarote y Fuerteventura emigró hacia Uruguay. Esta migración no solo fue un desplazamiento demográfico, sino que dejó una huella imborrable en la cultura local. Según se recordó en un informe de la televisión oficial de las Canarias, la herencia es tan palpable que hoy en Uruguay se consume gofio y se utiliza el término 'canarios' para denominar a los campesinos.
En el marco de las celebraciones, se organizaron más de 30 actividades impulsadas por migrantes isleños y la Fundación Canaria de Montevideo. Estos eventos se desarrollaron entre el 19 y el 20 de junio, distribuyéndose entre Montevideo y el departamento de Canelones, zona donde reside una comunidad más numerosa de personas canarias y sus descendientes.
El programa incluyó una fuerte vertiente académica y cultural. En la Universidad de la República (Udelar), se llevó a cabo un simposio que contó con conferencias, mesas redondas y la proyección de documentales enfocados en la relación histórica entre el archipiélago y Uruguay. Paralelamente, en el Museo Casa de Artigas, ubicado en Canelones, se celebraron las segundas Jornadas de la Canariedad.
La Sociedad Islas Canarias de Montevideo también fue escenario de actividades centradas en el patrimonio, la cultura y el deporte. Asimismo, se impartieron talleres de música canaria, décimas y punto canario, extendiendo estas propuestas tanto a la capital como a Canelones, buscando preservar las tradiciones artísticas del archipiélago. Por su parte, la Fundación Canaria de Montevideo organizó un congreso internacional dedicado a profundizar en los procesos históricos, migratorios y culturales vinculados a la fundación de Montevideo y su proyección hacia el Atlántico.
Uno de los puntos más relevantes de la visita fue la firma de un memorándum de colaboración entre las autoridades canarias y el gobierno uruguayo. Este acuerdo actualiza un documento suscrito hace 24 años y amplía el campo de cooperación. Fernando Clavijo explicó en rueda de prensa que el nuevo memorándum cubre un amplio espectro de actividades, que van desde la promoción del turismo hasta la colaboración científica. El presidente canario subrayó la importancia de partir de aquel origen hace 300 años para diseñar un futuro conjunto, recordando a quienes desembarcaron en 1726 en busca de mejores oportunidades y fundaron la ciudad.
Finalmente, la agenda de Clavijo incluyó una visita a Lucía Topolansky en su chacra de Rincón del Cerro. El mandatario describió el encuentro como una charla "aleccionadora y gratificante", en la que abordaron temas diversos como las raíces canarias, el impacto del cambio climático, la situación del Cono Sur y Latinoamérica, así como la llegada de Trump y la crisis de las organizaciones internacionales. La visita concluyó reafirmando que la cultura canaria sigue arraigada en Uruguay, manifestándose desde las danzas típicas hasta costumbres cotidianas como el consumo de gofio con azúcar.


