La provincia de Veraguas, al igual que diversas regiones del país, se encuentra actualmente en un estado de alerta debido al incremento en el número de investigaciones relacionadas con presuntos abusos sexuales cometidos en perjuicio de niños, niñas y adolescentes. Esta situación ha movilizado a un amplio grupo de profesionales y organizaciones sociales, quienes han manifestado su profunda preocupación ante la tendencia creciente de estos delitos en los últimos años.
De acuerdo con la información reportada, existen áreas geográficas específicas dentro de la provincia que presentan una concentración alarmante de estos casos. Los distritos de Santa Fe, Soná, Santiago y Atalaya figuran entre las zonas donde se registran los niveles más elevados de investigaciones relacionadas con delitos sexuales contra menores. La identificación de estos puntos críticos ha generado un sentido de urgencia entre quienes trabajan activamente en la protección de la niñez, impulsando la necesidad de implementar medidas inmediatas de intervención.
En respuesta a este escenario, la licenciada Lucy Córdoba ha liderado una serie de gestiones estratégicas. Durante un recorrido realizado por la ciudad de Santiago, Córdoba, acompañada por un equipo de profesionales, ha desarrollado coordinaciones fundamentales con diversos sectores de la sociedad. Estas acciones de enlace involucran a instituciones gubernamentales, representantes de la empresa privada, organizaciones de la sociedad civil y grupos juveniles, con el fin de crear una red de apoyo coordinada.
El propósito central de estas coordinaciones es la puesta en marcha de un programa de orientación especializado. Este programa está diseñado para ser implementado en las comunidades vulnerables de la provincia de Veraguas, aunque se prevé que el modelo de acción pueda extenderse a otras regiones del país que enfrenten problemáticas similares. La iniciativa busca brindar herramientas de sensibilización y prevención para mitigar los riesgos a los que están expuestos los menores de edad.
La licenciada Córdoba ha enfatizado que la violencia y los abusos contra la infancia han mostrado un incremento preocupante durante los últimos años. Ante esta realidad, la profesional subrayó que no es suficiente con las acciones reactivas, sino que es estrictamente necesario realizar estudios científicos rigurosos. Estos estudios tendrían como objetivo identificar con precisión las zonas de mayor riesgo y comprender la dinámica de los delitos asociados.
Dentro de los delitos vinculados que requieren un análisis detallado, Córdoba mencionó específicamente la pornografía infantil. Al respecto, indicó que en la provincia de Veraguas ya existen investigaciones judiciales en curso contra personas implicadas en delitos sexuales, incluyendo la posesión y distribución de material pornográfico infantil, así como otros ilícitos que afectan la integridad física y psicológica de los niños, niñas y adolescentes.
Dada la gravedad del panorama, los promotores de esta iniciativa de prevención han lanzado un llamado enérgico dirigido a toda la ciudadanía, a las autoridades competentes y a las organizaciones comunitarias. La solicitud es clara: es imperativo fortalecer los mecanismos de prevención, fomentar la denuncia oportuna de cualquier sospecha de abuso y garantizar una protección integral y efectiva para todos los menores.
La estrategia busca transformar la cultura del silencio en una cultura de denuncia y protección. Para ello, se considera fundamental que las autoridades y la sociedad civil trabajen de la mano, asegurando que las víctimas reciban el apoyo necesario y que los agresores sean procesados conforme a la ley.
Finalmente, el objetivo principal de todas estas acciones coordinadas es reducir los riesgos latentes en la región. A través de la sensibilización, la educación y la vigilancia constante, se pretende garantizar entornos mucho más seguros, donde la niñez y la adolescencia puedan desarrollarse plenamente y sin temor a sufrir agresiones sexuales.


