ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • viernes, 24 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

España tropieza en su debut mundialista: el empate contra Cabo Verde enciende las alarmas

El empate de España con Cabo Verde apunta a algunos hábitos potencialmente peligrosos que podrían costarle a La Roja la oportunidad de levantar su segunda Copa del Mundo.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

España tropieza en su debut mundialista: el empate contra Cabo Verde enciende las alarmas
Puntos clave

España debutó en el Mundial 2026 con un sorprendente empate 0-0 frente a Cabo Verde en Atlanta. La Roja, campeona de Europa, mostró una imagen preocupante y distante de su versión más dinámica, cayendo en una posesión estéril que recordó sus peores fracasos en torneos anteriores. La ausencia por lesión de Lamine Yamal y Nico Williams provocó un experimento táctico fallido de Luis de la Fuente, quien alineó a Ferrán Torres y Gavi como extremos. Esta decisión, sumada a la tardanza en realizar cambios, resultó en una falta de profundidad alarmante que solo fue corregida parcialmente tras la entrada de Yamal. A pesar de la superioridad estadística y el apoyo de voces optimistas, el equipo debe recuperar la contundencia urgentemente. Ahora el objetivo es vencer a Arabia Saudita para liderar el Grupo H y evitar un cruce prematuro contra Argentina en octavos de final.

El debut de la selección española en el Mundial 2026 terminó con un resultado que nadie esperaba. En el estadio Mercedes-Benz, España cedió un sorprendente empate 0-0 frente a una valiente selección de Cabo Verde. Mientras el pitido final del árbitro Adham Makhadmeh desataba el júbilo entre los aficionados de los "Tiburones Azules", que resistieron con heroísmo el asedio español, el sentimiento en el bando de La Roja era de frustración y desconcierto.

A primera vista, un empate en el primer partido de grupo no representa el fin del camino. La historia reciente de los grandes torneos ofrece precedentes donde tropiezos iniciales no impidieron el éxito final: Argentina perdió su debut en el último Mundial antes de coronarse, Portugal tuvo dificultades en la Eurocopa 2016 y la propia España comenzó el Mundial 2010 con una derrota ante Suiza. Sin embargo, para los seguidores de La Roja, la preocupación no radica en el marcador, sino en el funcionamiento táctico y la identidad de juego mostrada en Atlanta.

El equipo que se alzó con la Eurocopa 2024 se caracterizaba por un juego dinámico y fluido, con un ataque agresivo impulsado por el desborde de Lamine Yamal y Nico Williams. La ausencia de ambos jugadores en el once titular, debido a lesiones en el muslo sufridas al final de la temporada de clubes, dejó un vacío evidente en las bandas. En su lugar, el seleccionador Luis de la Fuente optó por una alineación desconcertante, colocando a Ferrán Torres y Gavi como extremos.

Esta decisión técnica fue cuestionada debido al perfil de los jugadores. Torres, habitualmente delantero centro, ha tenido una participación mínima como extremo derecho esta temporada. Por su parte, Gavi, quien regresa de una rotura de menisco, es primordialmente un mediocampista central y carece de la velocidad explosiva necesaria para desarmar bloques bajos. El resultado fue una falta de profundidad alarmante; Gavi no logró aportar la velocidad requerida y Torres desperdició oportunidades claras, incluyendo un disparo que impactó en el travesaño, lo que generó críticas y memes en las redes sociales.

El centro del campo, pilar del éxito en 2024, también estuvo muy por debajo de las expectativas. A pesar de contar con Rodri, Fabián Ruiz y un Pedri ya recuperado, el juego fue sterile. Rodri y Ruiz se limitaron a mantener la posesión sin ofrecer pases incisivos, cayendo en una dinámica de "tiki-taka" retro que recordó a los fracasos mundiales de 2014, 2018 y 2022. La inoperancia fue tal que Mikel Oyarzabal se convirtió en el primer jugador desde 1966 en no tocar el balón durante los primeros 30 minutos de un partido mundialista, según datos de Opta Stats.

El análisis externo ha sido severo. El periodista Miguel Quintana, en el medio Marca, señaló que el estilo de juego fue lo más preocupante, afirmando que España dejó de parecerse al equipo campeón de 2024 para asemejarse a sus peores versiones de torneos anteriores. La falta de reacción de Luis de la Fuente, quien no realizó cambios hasta el minuto 71, reforzó la sensación de exceso de confianza. No fue hasta la entrada de Lamine Yamal que el juego español recuperó cierta amenaza y dinamismo.

Los jugadores han reconocido las deficiencias. Gavi admitió que el movimiento del balón fue lento y "pesado", mientras que Marc Cucurella señaló que el equipo fue impreciso y que, contra equipos que presionan, cualquier error inicial complica el encuentro. Oyarzabal, por su parte, subrayó la necesidad de corregir múltiples aspectos para el resto del torneo.

A pesar de las críticas, existen voces optimistas. Iker Casillas y el propio Luis de la Fuente instaron a la calma, recordando la fiabilidad del equipo que encadena 32 partidos sin derrotas. Las estadísticas respaldan la superioridad española: 734 pases completados, 27 tiros y un valor de goles esperados (xG) superior a 2,1. Sin embargo, la actuación estelar del portero de Cabo Verde, Vozinha, neutralizó el dominio numérico.

España ahora debe enfocarse en su próximo encuentro contra Arabia Saudita. Ganar los siguientes dos partidos es crucial para liderar el Grupo H y evitar un posible cruce prematuro contra Argentina y Lionel Messi en octavos de final. La Roja tiene el talento, pero deberá recuperar la urgencia y la contundencia si aspira a conseguir su segunda estrella mundial.

Cobertura en Video