La infraestructura de las defensas del río Piura presenta serios daños en diversos tramos, una situación que ha encendido las alarmas entre especialistas y autoridades regionales. Esta preocupación surge en un momento crítico, dada la proximidad de un posible Fenómeno El Niño Global y la eventual ocurrencia de un Niño Costero, factores que podrían incrementar drásticamente el caudal del río y poner en riesgo a miles de familias asentadas en áreas vulnerables.
Las observaciones realizadas en la zona han evidenciado deterioros significativos en estructuras que fueron diseñadas y ejecutadas específicamente para reducir el riesgo de inundaciones. Estas obras fueron entregadas en diciembre de 2022 como parte del proceso de Reconstrucción con Cambios, con el objetivo primordial de fortalecer la seguridad de la población frente a futuros incrementos del caudal. Sin embargo, la detección de fallas estructurales tan pronto después de su entrega ha generado una fuerte preocupación, especialmente porque las obras aún se encuentran dentro de su periodo de garantía.
Durante las inspecciones técnicas llevadas a cabo en diferentes sectores de la infraestructura ribereña, se han identificado problemas críticos, tales como el desprendimiento de losas de concreto y afectaciones en las tablestacas. Estos signos de deterioro comprometen la estabilidad de varios tramos de las obras de protección, lo que podría anular la efectividad de las defensas en caso de una crecida del río.
Ante este escenario, el Colegio de Ingenieros de Piura se ha pronunciado formalmente, señalando la necesidad imperativa de realizar una evaluación técnica exhaustiva. El objetivo es determinar el estado real de las estructuras y, sobre todo, identificar las causas exactas que originaron estas fallas. El decano de dicha institución, Manuel Asmat, manifestó en declaraciones a Canal N que el estado actual de las obras constituye una señal de alerta que no puede ser ignorada, considerando el contexto climático actual que enfrenta la región norte del país.
Según explicó Asmat, es fundamental ejecutar estudios especializados para verificar el correcto asentamiento de las tablestacas. Estos análisis permitirán establecer si los daños son consecuencia de problemas en el proceso constructivo, condiciones imprevistas del terreno o factores asociados al comportamiento hidráulico del propio río. Por ello, el gremio profesional ha recomendado activar de inmediato los mecanismos legales y técnicos correspondientes para exigir las reparaciones necesarias, aprovechando que la infraestructura cuenta con una garantía de siete años.
Actualmente, se han iniciado trabajos preliminares para evaluar el alcance de los daños. Estos análisis son cruciales para determinar si las estructuras aún mantienen la capacidad de cumplir la función para la cual fueron diseñadas: proteger a la población civil. La recomendación principal de los especialistas es acelerar las inspecciones y ejecutar las intervenciones correctivas antes de que se inicie la próxima temporada de lluvias.
La urgencia de estas acciones se ve respaldada por los pronósticos climáticos. De acuerdo con estimaciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe una probabilidad del 63 % de que se registre un Fenómeno El Niño de intensidad fuerte. Un escenario de esta magnitud podría generar precipitaciones extraordinarias en la costa norte del Perú, incluyendo la región de Piura.
Además del estado de las defensas, los especialistas han advertido sobre la condición actual del cauce del río. Las inspecciones revelaron una considerable acumulación de vegetación, arena y sedimentos en diversos sectores del lecho. El Colegio de Ingenieros sostiene que la falta de labores permanentes de descolmatación y mantenimiento incrementa el riesgo de desbordes, ya que la acumulación de materiales reduce la capacidad hidráulica del cauce, dificultando el tránsito del agua.
Un punto técnico relevante es el análisis del denominado “caudal umbral”. Los estudios indican que el riesgo de inundación se activa cuando el caudal supera los 1.900 metros cúbicos por segundo. Esta cifra es preocupante porque es inferior a los registros alcanzados durante eventos climáticos históricos, como los de 1997-1998 y el Niño Costero de 2017, los cuales provocaron inundaciones de gran magnitud.
Finalmente, la preocupación se extiende a los puentes ubicados sobre el cauce del río, cuyos cimientos requieren intervenciones para garantizar su estabilidad. El Colegio de Ingenieros ha exhortado a la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y a las entidades competentes a iniciar inmediatamente los trabajos de prevención, descolmatación y reforzamiento de la infraestructura para evitar que Piura vuelva a sufrir los graves impactos de una temporada de lluvias extraordinarias.

