Las costas de Florianópolis han registrado una cifra alarmante de fauna marina afectada durante el presente año. Según los datos más recientes proporcionados por la Asociación R3 Animal, se han contabilizado un total de 796 pingüinos de Magallanes muertos en las playas de la capital catarinense desde que comenzó la temporada de otoño hasta el pasado miércoles 17 de junio.
Este seguimiento detallado es parte del Proyecto de Monitoramento de Praias da Bacia de Santos (PMP-BS), una iniciativa ejecutada por la Asociación R3 Animal y conducida bajo la supervisión del Instituto Brasileiro do Meio Ambiente e dos Recursos Naturais Renováveis (Ibama) en la región de Florianópolis. El monitoreo constante permite identificar la magnitud del impacto que sufren estas aves marinas al llegar a las costas brasileñas.
Dentro del balance presentado, se destaca un día particularmente crítico: el 10 de junio. En esa fecha, los equipos de monitoreo localizaron a 69 pingüinos muertos distribuidos a lo largo del litoral de la ciudad. De este grupo, la Praia do Moçambique fue el punto con mayor concentración de animales, donde se hallaron 21 ejemplares sin vida. No obstante, en esa misma jornada, las labores de rescate lograron salvar a cinco pingüinos que fueron encontrados vivos en diferentes playas de la capital.
A pesar de que la cifra de muertes puede resultar impactante para la población, los expertos de la R3 Animal han señalado que esta situación se considera compatible con el período del año. El fenómeno responde a un ciclo biológico natural: durante los meses más fríos, los pingüinos de Magallanes abandonan sus colonias reproductivas situadas en la Patagonia argentina y en las Islas Malvinas. Estas aves siguen las corrientes marítimas en busca de alimento, lo que las conduce inevitablemente hacia el litoral brasileño, afectando principalmente a las regiones Sur y Sudeste. En el año 2026, esta temporada de arribos comenzó oficialmente el 19 de mayo.
La razón detrás de la alta mortalidad ha sido explicada por la técnica de monitoreo Mariê Loro, quien advierte que una parte considerable de los animales que llegan a las playas brasileñas son ejemplares jóvenes. Estos individuos carecen de la experiencia necesaria para enfrentar las extenuantes y largas migraciones. Según Loro, muchos de estos pingüinos llegan a la arena en estado de agotamiento extremo, presentando cuadros de caquexia e hipotermia. Lamentablemente, una gran cantidad de ellos no logra resistir la dureza del viaje, lo que eleva el número de registros de mortalidad.
Al comparar estas cifras con el año anterior, se observa una variación en el calendario. En 2025, la temporada comenzó más tarde, específicamente a finales de junio. Sin embargo, el volumen total de animales afectados fue significativamente mayor, ya que a lo largo de ese año se contabilizaron 2,615 pingüinos muertos y 120 rescatados vivos en las playas de Florianópolis.
La expectativa de los especialistas es que la presencia de esta especie en el litoral de Santa Catarina se mantenga durante los próximos meses. De acuerdo con la información técnica, los pingüinos suelen permanecer en la región hasta los meses de septiembre y octubre, momento en el cual inician su travesía de regreso hacia sus colonias reproductivas en el sur.
En cuanto a los ejemplares encontrados con vida, el protocolo de actuación es riguroso. Los animales son trasladados por los equipos de rescate al Centro de Pesquisa, Reabilitação e Despetrolização de Animais Marinhos (Cepram), ubicado en el Parque Estadual do Rio Vermelho. Esta unidad es administrada por el Instituto do Meio Ambiente de Santa Catarina (IMA-SC) en una alianza estratégica con la Policía Militar Ambiental. Una vez que los pingüinos pasan por un proceso de recuperación y rehabilitación, son devueltos a su ambiente natural. Desde el inicio de la temporada actual, ya han sido socorridos 44 animales vivos.
Finalmente, la R3 Animal ha emitido recomendaciones cruciales para la ciudadanía, ya que se prevé que los registros de pingüinos varados continúen aumentando con la llegada del invierno. La orientación principal es clara: si se avista un pingüino nadando cerca de la costa, no se debe intentar rescatarlo, ya que muchos permanecen en el mar alimentándose. El auxilio solo es necesario cuando el animal encalla en la arena.
En tales casos, se insta a la población a no devolver al animal al mar, evitar el contacto con hielo, no intentar alimentarlo ni tocarlo, y mantener a los perros y otras mascotas alejados del ave. Para reportar estos casos, los ciudadanos pueden comunicarse a los teléfonos (48) 3018-2316 o al 0800 642 3341, con atención diaria de 7:00 a 17:00 horas.


