La televisión chilena vuelve a presenciar el retorno de una de las figuras más disruptivas de los programas de encierro. Barbie Muriel ha hecho su ingreso a la segunda versión del reality "¿Volverías con tu ex?", un regreso que no solo marca su participación en una nueva temporada, sino que revive uno de los episodios más recordados de la primera edición del programa emitido por Mega.
Para comprender el impacto de su llegada, es necesario retroceder diez años, específicamente al año 2016, cuando Muriel coincidió en la primera temporada del espacio junto a la argentina Oriana Marzoli. En aquella ocasión, ambas compartían un vínculo común: eran exparejas de Luis Mateucci. Aunque inicialmente ninguna de las dos parecía interesada en disputar el afecto del argentino, la convivencia comenzó a desgastar la relación entre ellas, derivando en una serie de diferencias que culminaron en un enfrentamiento que quedó grabado en la memoria de la audiencia.
El punto crítico de aquella rivalidad ocurrió durante una madrugada, cuando la trasandina fue víctima de una travesura orquestada por Barbie Muriel. Mientras Oriana dormía, la venezolana decidió levantarse temprano para llevar a cabo una acción coordinada: ensució el maquillaje de Marzoli y, en un acto de provocación, lanzó todas sus prendas de ropa a la piscina del recinto.
El desenlace fue inmediato y explosivo. Al despertar y descubrir que sus prendas de diseñador estaban sumergidas en agua con cloro y totalmente dañadas, la "chica reality" con acento español sufrió un ataque de ira. "¡Con la ropa no, con la ropa no tía!", gritaba descontroladamente mientras procesaba la pérdida de sus pertenencias. Mientras tanto, Barbie Muriel observaba la escena mientras tomaba su desayuno, riendo y disfrutando del hecho de haberse convertido en la única persona capaz de desestabilizar a Marzoli de aquella manera.
Una década después, la historia se repite en parte, ya que la argentina Luis Mateucci vuelve a estar presente en la vida televisiva de Barbie, pero bajo una dinámica distinta. En esta nueva versión del reality, Muriel ingresa como parte de un trío compuesto por Mateucci y Nicole “Luli” Moreno.
Sobre la convivencia con Luli, Barbie Muriel compartió sus primeras impresiones con BioBioChile, destacando la personalidad de su compañera: “Nicole tiene una personalidad fuerte y se ve que es muy cordial y muy amable, pero creo que le cayó como un poquito de sorpresa hoy cuando nos agregaron la cama”. Asimismo, reveló que no estaba totalmente segura de quiénes serían sus compañeros de trío hasta hace muy poco tiempo, mencionando con ironía: “Me enteré hace muy poco que ese iba a ser mi trío porque pensé que era Voldemort, ya sabemos quién“, haciendo una clara referencia a Oriana Marzoli.
A pesar de que el entorno pueda sugerir la posibilidad de nuevos conflictos, Barbie se define a sí misma como alguien pacífica, aunque dejó una advertencia clara sobre su temperamento: “Esta versión necesita estos opuestos complementarios. Veremos qué pasa, soy pacífica, pero tengo mi personalidad“. Esta declaración deja abierta la posibilidad de que se repitan episodios de tensión similares a los vividos hace diez años.
Sin embargo, el interés romántico de Muriel parece estar lejos de Luis Mateucci. Al igual que sucedió en la primera edición, la participante ha dejado claro que sus ojos están puestos en otros integrantes del elenco. “Muy guapos, todo el casting de varones está un diez. Hay que abrir el juego; venimos a ganar“, confesó la participante.
Específicamente, Barbie señaló haber sentido una mayor química con dos competidores. Mencionó a Mariano, destacando que le parece muy divertido su rol de chamán, y a Carlos, conocido como Kaoto, a quien describió como "el grandote". Con una mentalidad enfocada en la victoria y la promesa de causar estragos dentro del encierro, Barbie Muriel inicia su camino en el reality, donde el público espera ver si su personalidad logrará nuevamente desestabilizar la convivencia de la casa.


