El reconocido conductor y empresario Mario Pergolini decidió romper el silencio sobre una de las participaciones más curiosas y recordadas de su trayectoria en la televisión argentina. Durante una reciente entrevista concedida a Juan Gil Navarro en el marco del programa "Otro día perdido", emitido por la pantalla de eltrece, el comunicador compartió una historia que había permanecido oculta hasta el momento sobre su breve paso por la ficción juvenil.
La revelación surgió mientras Pergolini realizaba un repaso exhaustivo por los diversos hitos y etapas de su extensa carrera profesional. En el transcurso de la charla, el conductor se detuvo en aquellos momentos en los que se vio involucrado en producciones de ficción, un terreno que, según sus propias palabras, nunca llegó a resultarle familiar ni cómodo. Con total sinceridad y entre risas, Pergolini confesó que el proceso de actuar frente a las cámaras le generaba una sensación de incomodidad, asegurando tajantemente que no posee formación actoral y que, en aquel entonces, sentía verdadera vergüenza al desempeñar roles interpretativos.
El punto culminante de la entrevista se produjo cuando Juan Gil Navarro indagó sobre los pormenores de su casting para el papel de Dios en el desenlace de "Floricienta", la exitosa telenovela creada por Cris Morena que dejó una marca profunda en toda una generación de espectadores. Ante esta pregunta, Pergolini sorprendió a los presentes y a la audiencia al adelantar que estaba a punto de revelar un dato que nunca antes había hecho público, enfatizando que era la primera vez que contaba los detalles reales detrás de su aceptación en el proyecto.
Para contextualizar la situación, el conductor explicó que, en aquel periodo, no mantenía un vínculo cercano ni una relación afectiva armoniosa con Cris Morena. De hecho, Pergolini fue explícito al señalar que no se llevaba muy bien con la productora, lo que hacía aún más llamativa la propuesta de sumarse al capítulo final de una de las producciones más exitosas de la televisión juvenil. Según el relato, a pesar de la falta de afinidad personal y de su propia resistencia a actuar, recibió la convocatoria para interpretar a la máxima entidad divina en el cierre de la historia.
Luego de generar expectativa sobre los motivos que lo llevaron a decir que sí, Pergolini reveló el factor determinante que inclinó la balanza a favor de la propuesta. Lejos de tratarse de un interés artístico o una cuestión de amistad, la decisión estuvo motivada por un incentivo material muy específico y personal. "Me dijo algo que pocas mujeres entendieron... Me compró mi primera PlayStation. No tenía PlayStation", confesó el conductor entre carcajadas, dejando claro que el regalo de la consola de videojuegos fue la razón fundamental por la cual aceptó el papel.
Esta anécdota, cargada de humor y honestidad, provocó una reacción inmediata de sorpresa y risas tanto en Juan Gil Navarro como en el resto de las personas presentes en el estudio. El relato no solo desmitifica el proceso de selección para aquel personaje, sino que añade una capa de curiosidad a uno de los momentos más emblemáticos de la tira juvenil.
La confesión de Pergolini pone de manifiesto la naturaleza azarosa de algunas participaciones televisivas y cierra un círculo de misterio sobre por qué un perfil tan disruptivo y alejado de la ficción aceptó formar parte del universo de "Floricienta". El segmento terminó convirtiéndose en el momento más comentado de la entrevista, rescatando un recuerdo divertido sobre la relación profesional y personal entre el conductor y la creadora de la serie, mediada en aquel entonces por una consola de videojuegos.


