El Hospital General San Juan de Dios informó oficialmente este martes, 16 de junio, sobre la detección y registro de 66 casos activos de Covid-19 dentro de sus instalaciones. De acuerdo con el reporte emitido por las autoridades del centro asistencial, la distribución de los contagios se divide entre el personal que labora en la institución y las personas que reciben atención médica, contabilizando 43 casos correspondientes a personal sanitario y 23 casos identificados en pacientes.
Las autoridades hospitalarias precisaron que los focos de contagio se han concentrado primordialmente en tres áreas críticas del centro médico: los servicios de Hemato-Oncología, Nefrología y Medicina Interna. Ante esta situación, el hospital ha manifestado que se mantiene un monitoreo constante y riguroso en estas unidades para evitar una propagación mayor y asegurar que los casos sean gestionados adecuadamente.
Para hacer frente a este escenario, el Hospital General San Juan de Dios ha implementado sus procesos permanentes de vigilancia epidemiológica. Todas las acciones de prevención, control y bioseguridad están siendo coordinadas directamente por el Departamento de Epidemiología, el cual es el encargado de supervisar que se cumplan las normativas sanitarias vigentes y de ajustar las estrategias según la evolución de los casos.
Como parte de esta estrategia de respuesta, se informó que desde el pasado 9 de junio se activaron mecanismos internos de monitoreo. Estas herramientas de vigilancia han sido fundamentales para lograr la detección oportuna de los contagios, lo que a su vez permitió la implementación inmediata de medidas de contención. Gracias a estas acciones rápidas, la administración del hospital ha podido garantizar la continuidad de los servicios de atención médica, evitando la suspensión de actividades esenciales para la población.
Dentro del paquete de medidas reforzadas para mitigar la propagación del virus, el centro asistencial ha establecido nuevamente el uso obligatorio de mascarillas y ha intensificado las campañas de lavado frecuente de manos. Asimismo, se ha puesto en marcha un programa de capacitación dirigido al personal sanitario para asegurar que todos los colaboradores estén alineados con los protocolos de bioseguridad más actualizados. En relación con los insumos, el hospital aseguró que cuenta con una disponibilidad suficiente de equipo de protección personal (EPP), asegurando el abastecimiento tanto para los salubristas como para los pacientes afectados.
En cuanto a la gestión de las visitas, el centro asistencial indicó que continúa monitoreando las enfermedades respiratorias y mantiene el cronograma respectivo para el ingreso de familiares y acompañantes en las distintas áreas, asegurando que este proceso se realice sin interrupciones, pero bajo estrictas normas de seguridad.
En este sentido, el Hospital General San Juan de Dios hizo un llamado especial a todas las personas que ingresen como visitantes a las instalaciones. Con el objetivo de fortalecer la prevención y el control de las enfermedades respiratorias, se solicita obligatoriamente el uso de mascarillas KN-95 dentro de todo el recinto hospitalario. Esta medida busca crear una barrera de protección adicional tanto para los visitantes como para los pacientes vulnerables que se encuentran internados.
Finalmente, la institución reiteró su compromiso con la salud de la población guatemalteca, asegurando que todas las acciones tomadas se basan estrictamente en los lineamientos técnicos e institucionales correspondientes. El enfoque principal de la administración es brindar una atención médica de calidad, priorizando la seguridad del paciente y del personal de salud.
Para contextualizar la situación, es importante recordar que el Covid-19 es una enfermedad infecciosa causada por el coronavirus SARS-CoV-2, el cual fue identificado por primera vez en el año 2019. Esta enfermedad se propagó con rapidez a nivel global, provocando una pandemia que impactó profundamente la salud pública, la economía y la vida cotidiana de millones de personas en todo el mundo. Entre sus síntomas más comunes se encuentran la fiebre, la tos, el cansancio y la dificultad para respirar, aunque la gravedad de estos puede variar significativamente entre un individuo y otro.
A lo largo de la crisis sanitaria, se implementaron diversas medidas globales para reducir la propagación del virus, tales como el uso de mascarillas, el distanciamiento social y la ejecución de planes de vacunación masiva, factores que han contribuido significativamente al control de la enfermedad en diversas regiones.


