La compañía farmacéutica Boehringer Ingelheim ha hecho públicos los resultados de dos ensayos clínicos globales de fase III centrados en la survodutida (BI 456906), un agonista dual de los receptores de glucagón y GLP-1. Los estudios, denominados SYNCHRONIZE-1 y SYNCHRONIZE-MASLD, revelan el potencial de esta molécula para promover la pérdida de peso y mejorar la salud metabólica en dos grupos de pacientes específicos: adultos con obesidad o sobrepeso sin diabetes tipo 2, y adultos con sobrepeso u obesidad que padecen enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD) con presencia de inflamación o fibrosis.
La evidencia científica derivada de estas investigaciones ha sido presentada en las Sesiones Científicas 2026 de la Asociación Americana de Diabetes (ADA) y ha sido publicada de forma simultánea en las prestigiosas revistas The New England Journal of Medicine y Nature Medicine.
En el caso del ensayo SYNCHRONIZE-1, que se extendió durante 76 semanas, se evaluó la eficacia de la molécula en personas con obesidad o sobrepeso que no presentaban diabetes tipo 2. Los datos indican que el estudio cumplió sus objetivos primarios. A través del estimando de eficacia, se registró una pérdida de peso media sostenida de hasta el 16,6%, una cifra significativamente superior al 3,2% observado en el grupo de control que recibió placebo (p < 0,0001).
Un aspecto relevante de este estudio fue el análisis mediante resonancias magnéticas, que mostró una reducción relativa de hasta el 34% de la grasa visceral. Asimismo, se determinó que la pérdida de peso fue impulsada principalmente por la reducción de masa grasa, ya que la masa magra representó, como máximo, el 10,8% del cambio total de la masa corporal en la dosis más alta. Adicionalmente, los pacientes tratados lograron una reducción de hasta el 63,1% de la grasa hepática.
El doctor Lee Kaplan, director del Obesity and Metabolism Institute de Boston y presidente del comité ejecutivo del programa SYNCHRONIZE, subrayó que la pérdida de peso es solo una parte del tratamiento, ya que los pacientes con obesidad enfrentan riesgos elevados de desarrollar patologías graves como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y enfermedades hepáticas metabólicas. Según Kaplan, el mecanismo de acción dual glucagón/GLP-1 parece ser un enfoque adecuado para abordar tanto la obesidad como la MASLD y la MASH.
Por su parte, Shashank Deshpande, presidente del Consejo de Dirección y responsable de Salud Humana de Boehringer Ingelheim, explicó que la obesidad es una enfermedad compleja donde el exceso de grasa visceral contribuye a la disfunción metabólica y al deterioro de la función hepática. Según Deshpande, la capacidad de la molécula para actuar simultáneamente sobre la obesidad, la grasa visceral y la hepática podría mejorar significativamente el control del peso y los factores metabólicos asociados.
En cuanto al ensayo SYNCHRONIZE-MASLD, realizado durante 48 semanas en adultos con sobrepeso u obesidad y MASLD con inflamación o fibrosis (independientemente de si tenían diabetes tipo 2), los resultados fueron igualmente positivos. El estudio alcanzó sus objetivos primarios, mostrando que el 84,2% de los participantes tratados logró una reducción relativa de al menos el 30% de la grasa hepática, comparado con el 24,3% del grupo placebo (p < 0,0001). En términos de peso corporal, se registró una reducción relativa de hasta el 12,2%, frente al 1,0% del grupo placebo.
Como criterio secundario, el 61,0% de los pacientes alcanzó la normalización de la grasa hepática (definida como un contenido inferior al 5%), mientras que en el grupo placebo solo lo logró el 5,7%. También se observaron tendencias positivas en biomarcadores hepáticos, como los niveles de alanina aminotransferasa (ALT), lo que sugiere una disminución de la inflamación.
Respecto al perfil de seguridad, los efectos adversos más comunes fueron de naturaleza gastrointestinal, principalmente náuseas, vómitos, diarrea y estreñimiento, generalmente de intensidad leve o moderada y concentrados en la fase de escalada de dosis. La tasa de interrupción del tratamiento por causas gastrointestinales fue del 19% en el grupo tratado, frente al 2,9% del grupo placebo, resultados consistentes con otras terapias basadas en GLP-1. No se detectaron nuevas señales de seguridad en ninguno de los dos estudios.
La survodutida opera mediante un mecanismo que combina la reducción del apetito y el aumento de la saciedad (vía GLP-1) con la acción directa del glucagón sobre el hígado, lo que podría ayudar a regular la función metabólica, reducir la grasa hepática y disminuir la fibrosis.
Finalmente, Boehringer Ingelheim ha anunciado la expansión de su programa de evidencia con nuevos estudios de fase IIIb. Entre ellos destacan SYNCHRONIZE-HERA, enfocado en la salud de la mujer; ELEVATE-LIVER, para analizar la preservación cardíaca en personas con MASLD o MASH; y SYNCHRONIZE-START, para estudiar el ajuste de dosis y la tolerabilidad en la práctica clínica real. Asimismo, continúan los ensayos LIVERAGE y LIVERAGE-Cirrhosis para evaluar la eficacia en adultos con MASH y fibrosis avanzada o cirrosis compensada. Cabe recordar que la survodutida es un medicamento en investigación y aún no ha recibido la aprobación de las autoridades regulatorias.


