El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes la muerte de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, ampliamente conocido como "Niño Guerrero", uno de los principales líderes del Tren de Aragua. El grupo criminal ha sido designado como una organización terrorista por el gobierno estadounidense. Según la información difundida por el mandatario a través de su plataforma Truth Social, el operativo se describió como un "ataque cinético rápido y letal".
Para respaldar el anuncio, Trump compartió un video en el que se observa un edificio con techo verde siendo consumido por una nube de humo tras una explosión masiva. El presidente subrayó que dicha acción fue coordinada estrechamente con aliados en Venezuela, destacando que el trabajo conjunto ha sido muy eficiente. Posteriormente, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, añadió a través de la red social X que la operación se llevó a cabo a principios de esta semana con la colaboración directa de las fuerzas de seguridad venezolanas.
Por su parte, el Gobierno de Venezuela confirmó la veracidad de la operación, indicando que el proceso incluyó el intercambio de inteligencia y el uso de apoyo técnico especializado. El Ministerio de Comunicación del país emitió un comunicado donde detalló que, durante la intervención, se produjeron enfrentamientos con miembros de las estructuras criminales, los cuales resultaron en el fallecimiento de Guerrero Flores. Asimismo, el general Francis Donovan, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, señaló que el objetivo específico de la operación conjunta era un complejo perteneciente al Tren de Aragua.
Héctor Rusthenford Guerrero Flores era una figura clave en la evolución del Tren de Aragua. Se le atribuye la transformación de lo que comenzó como una banda carcelaria en Venezuela en una operación criminal transnacional con presencia en diversas zonas de América Latina, Estados Unidos y España. Guerrero figuraba en la lista de los fugitivos más buscados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos y el Departamento de Estado había ofrecido una recompensa de 5 millones de dólares por información que permitiera su captura a finales de 2024.
En diciembre, la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York acusó formalmente a Guerrero de ordenar y facilitar actos de terrorismo en suelo estadounidense. Jay Clayton, quien en ese momento era fiscal y posteriormente fue nominado por Trump como director de Inteligencia Nacional, describió a Guerrero como el cerebro detrás de la expansión de la banda hacia una organización terrorista transnacional.
El Tren de Aragua se fundó originalmente dentro de la prisión de Tocorón, en el estado Aragua, manteniendo el control del recinto hasta octubre de 2023, periodo en el cual llegaron a construir instalaciones de lujo como restaurantes y una piscina. Aunque el Gobierno de Venezuela recuperó la prisión, Guerrero no fue hallado y permaneció prófugo hasta el reciente ataque.
El impacto de esta organización ha sido profundo en la región. Países como Bolivia, Colombia, Chile y Perú han sido aterrorizados por sus actividades. El general retirado Óscar Naranjo, exvicepresidente de Colombia, calificó a la banda como la organización criminal más desestabilizadora operando actualmente en América Latina. Sus actividades principales incluyen la trata de personas, extorsión, secuestro, lavado de dinero y narcotráfico, según reportes de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU.
La lucha contra el Tren de Aragua ha sido un pilar en la estrategia de seguridad de la administración Trump. Desde el inicio de su segundo mandato, el presidente designó al grupo como organización terrorista y ha implementado medidas severas, incluyendo la deportación de más de 200 personas presuntamente vinculadas a la banda hacia una prisión de máxima seguridad en El Salvador. Además, el Departamento de Defensa ha perseguido embarcaciones de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico oriental vinculadas al grupo, resultando en más de 200 muertes.
En el contexto político venezolano, la presidenta interina Delcy Rodríguez cuenta con el respaldo de la Casa Blanca para dirigir el país. Esta situación se originó tras una operación militar estadounidense en enero que culminó con la captura de Nicolás Maduro. Actualmente, Maduro se encuentra bajo custodia estadounidense y ha sido declarado inocente de cargos relacionados con conspiración para el narcoterrorismo, importación de cocaína y posesión de armamento y artefactos explosivos.


