Lionel Messi se encuentra en un estado de profunda ilusión y motivación frente al comienzo de un nuevo certamen mundialista, el sexto que disputará en el transcurso de una trayectoria profesional extensa y colmada de éxitos. Esta disposición anímica del capitán de la Selección Argentina no es una mera suposición ni el resultado de una observación superficial, sino que se manifiesta de manera evidente a través de sus acciones y sus comunicaciones públicas.
Una prueba clara de este sentimiento se encuentra en las redes sociales del futbolista rosarino. Tras la disputa del amistoso contra Islandia, el último encuentro preparatorio antes del debut oficial, Messi compartió una publicación en su cuenta de Instagram que refleja su estado de ánimo. En dicho posteo, el jugador escribió la frase “Vamos, más juntos que nunca”, acompañando sus palabras con una bandera argentina. La publicación estuvo integrada además por cinco fotografías que capturaron momentos del juego ante el equipo europeo y recibió una cantidad masiva de comentarios, entre los cuales se destacaron las interacciones de sus propios compañeros de equipo.
Este mensaje fue difundido poco después de una jornada que significó un alivio considerable para el cuerpo técnico y el plantel de la Selección. El motivo principal de dicha tranquilidad fue el regreso de Messi al terreno de juego, quien tuvo sus primeros minutos de acción en un partido oficial dentro de la recta final de la preparación. El encuentro tuvo lugar en Alabama, sirviendo como el ensayo definitivo antes del debut programado para el próximo martes contra Argelia, que se llevará a cabo en la ciudad de Kansas.
La actuación del número 10 durante su tiempo en cancha fue determinante y estuvo a la altura de las expectativas. Messi ingresó al partido en el complemento, reemplazando a Giuliano Simeone, y necesitó apenas dos minutos para alterar completamente el rumbo del encuentro. Su impacto fue inmediato: en primer lugar, brindó una asistencia precisa que habilitó a Lautaro Martínez, dejando al delantero en una situación de definición cara a cara frente al arquero islandés Elías Rafn Ólafsson.
La jugada terminó en una falta cometida por el guardameta sobre el atacante argentino, lo que derivó en la ejecución de un penal. Messi asumió la responsabilidad del remate y convirtió el gol, marcando así su anotación número 117 en un total de 199 presentaciones con la camiseta nacional. Con este tanto, el capitán no solo amplió su cuenta personal, sino que alcanzó una marca distintiva al convertirse en el futbolista más veterano en anotar un gol vistiendo la camiseta albiceleste.
La influencia del capitán no terminó con el penal. Más adelante en el encuentro, Messi volvió a ser protagonista en la construcción de la jugada que culminó en el tercer y último gol de la goleada. En esta acción, el rosarino realizó un gran pase dirigido a Rodrigo De Paul, quien posteriormente permitió que Thiago Almada coronara la jugada anotando el gol final. De este modo, Messi resultó partícipe necesario tanto del segundo tanto como del tercero, demostrando que su capacidad de generar juego permanece intacta.
Este resultado tuvo un sabor especial para el equipo de Lionel Scaloni, ya que el rival, Islandia, había sido el conjunto que amargó el debut de la Selección Argentina en la Copa del Mundo de Rusia 2018. Haber superado nuevamente al conjunto europeo con solvencia permitió al equipo cerrar su preparación con una sensación positiva.
El retorno de Messi al campo de juego ocurrió en el momento preciso, justo antes de iniciar la competencia oficial. A través de su actividad en redes sociales y su desempeño deportivo, el capitán ha dejado asentado que se encuentra totalmente enfocado en el objetivo principal: la defensa del título mundial. El certamen, que se desarrollará a partir de este jueves en las sedes de México, Estados Unidos y Canadá, representa el desafío final para un jugador que llega en plenitud de condiciones y con la convicción de mantener el trofeo en suelo argentino.


