La Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) participó activamente en la sexta edición del seminario titulado “Encuentros sobre Innovación 2026: Inteligencias para el futuro”. Este evento, organizado por la empresa Syngenta en una labor colaborativa con el Instituto de Data Science de la Universidad del Desarrollo, se constituyó como un espacio de análisis profundo sobre el rol fundamental que desempeña la innovación y la necesaria articulación entre los diversos actores clave del ecosistema para definir el rumbo futuro del país.
Durante el desarrollo de esta nueva edición, la cual contó con la asistencia de Jocelyn Olivari, gerenta de Innovación de Corfo, el eje central de la reflexión fue el desafío estructural que plantea la inteligencia artificial (IA). Los ponentes y asistentes analizaron la urgencia de transitar desde una etapa de simple disponibilidad tecnológica hacia una fase de adopción efectiva. El objetivo de este cambio de paradigma es lograr que la IA sea capaz de generar un valor real y tangible dentro de las organizaciones, potenciando simultáneamente aquellas habilidades inherentes a la inteligencia humana que resultan insustituibles, tales como el criterio, la colaboración, la creatividad y la capacidad de adaptación.
La relevancia del encuentro quedó evidenciada por la calidad de sus asistentes, reuniendo a referentes de múltiples disciplinas. Entre las autoridades presentes destacaron el ministro de Agricultura, Jaime Campos; el director nacional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Domingo Rojas; y la embajadora de Suiza en Chile, Charlotte Bleisch. Estos representantes subrayaron la importancia crítica de fortalecer el vínculo y la coordinación entre el desarrollo tecnológico, el sector productivo, las capacidades del capital humano y el diseño de políticas públicas eficientes para enfrentar los retos que se vislumbran en el horizonte.
En el bloque dedicado a las charlas magistrales, Loreto Bravo, directora del Instituto de Data Science de la Universidad del Desarrollo, expuso los desafíos concretos que enfrentan las organizaciones al intentar adoptar la inteligencia artificial. Bravo puso especial énfasis en la necesidad de evolucionar hacia una incorporación que sea tanto estratégica como responsable, asegurando que estas herramientas se integren de manera coherente en los distintos sectores productivos.
Complementando esta visión, Marcelo Solari, CEO de Kibernum, profundizó en la interrelación entre las capacidades humanas y la inteligencia artificial. Solari argumentó que, en un contexto de transformación tecnológica acelerada, cultivar habilidades como el criterio, la colaboración y la capacidad de adaptación se vuelve fundamental para que las personas puedan navegar y liderar el cambio tecnológico de manera efectiva.
El seminario culminó con la realización del panel titulado “Inteligencias para el futuro: cómo adaptarnos al nuevo escenario”. En este espacio de debate participaron Jocelyn Olivari, gerenta de Innovación de Corfo; Cristian Muñoz, presidente de Pensar Agro; Eugenio Severin, director ejecutivo de Tu Clase, Tu País; y Victoria Hurtado, councilor del Chile California Council y vicepresidenta de Innovación y directora de Microsystem SA. Los panelistas reflexionaron colectivamente sobre los retos que impone la transformación digital, la importancia del aprendizaje continuo y la colaboración intersectorial, destacando la urgencia de desarrollar capacidades adaptativas ante un entorno global caracterizado por cambios tecnológicos vertiginosos.
Finalmente, Jocelyn Olivari destacó la importancia de este encuentro para analizar específicamente los desafíos del sector agrícola. La gerenta de Innovación de Corfo señaló que el espacio permitió conversar sobre cómo impulsar la innovación y la incorporación de la inteligencia artificial, junto a otras tecnologías complementarias, para aprovechar sus beneficios en el campo. Olivari subrayó que Chile debe redoblar sus esfuerzos para integrar la tecnología y fomentar la investigación y desarrollo (I+D).
Según la ejecutiva, el objetivo es convertir a la industria agrícola, a sus pymes y a toda la cadena productiva en hubs de desarrollo tecnológico. Esta transformación permitiría que el sector pueda escalar sus procesos, incrementar su competitividad y, en consecuencia, generar más empleos. Olivari concluyó enfatizando que, en la actualidad, la investigación, el desarrollo y la innovación han dejado de ser un lujo para convertirse en una necesidad imperativa para que los países se mantengan relevantes y vigentes, impulsando así un crecimiento sostenible a largo plazo.

