El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se encuentra en el centro de una fuerte controversia internacional luego de publicar la expresión “Heil Hitler” a través de su cuenta oficial en la red social X. El uso de esta consigna, directamente asociada al régimen nazi, ha provocado una ola de críticas y condenas que provienen de legisladores latinoamericanos, representantes diplomáticos de Israel y miembros del Congreso de los Estados Unidos.
El incidente se originó cuando el mandatario colombiano respondió a una columna de opinión escrita por el abogado y periodista Felipe Zuleta. En dicho texto, Zuleta se manifestaba a favor del candidato presidencial Abelardo de la Espriella. La respuesta del presidente, utilizando el saludo nazi, desencadenó cuestionamientos inmediatos por parte de diversos dirigentes políticos y organismos internacionales, quienes consideran que tales expresiones son inadmisibles en el ejercicio del poder.
Ante este hecho, un grupo compuesto por 24 legisladores de diversos países de América Latina, quienes forman parte de la Coalición de Legisladores Latinoamericanos contra el Antisemitismo del Combat Antisemitism Movement (CAM), emitió un pronunciamiento conjunto. En el documento, los firmantes rechazaron categóricamente el mensaje del presidente Petro, calificando como inaceptable el empleo de referencias al nazismo dentro del debate político. Asimismo, advirtieron que este tipo de retórica tiene un impacto negativo en la convivencia democrática de la región.
La declaración de la Coalición enfatizó que este episodio no debe verse como un hecho aislado. Según los legisladores, el presidente Petro ha recurrido en múltiples ocasiones a comparaciones con el nazismo para referirse a sus críticos, a sus opositores políticos y a diversos medios de comunicación. Los firmantes sostuvieron que la reiteración de estas analogías contribuye a trivializar los crímenes cometidos por el régimen nazi y distorsiona la memoria histórica del Holocausto. Además, subrayaron que utilizar el nazismo como una herramienta retórica para desacreditar posturas políticas afecta la calidad del debate público y debilita el peso de las palabras en una democracia.
Por su parte, Shay Salamon, director ejecutivo de CAM para Latinoamérica, señaló que los jefes de Estado poseen una responsabilidad especial debido a que sus palabras no solo reflejan posiciones políticas, sino que moldean los climas sociales y pueden llegar a legitimar el odio. Para Salamon, el comportamiento del mandatario colombiano no representa un exceso retórico puntual, sino que formaría parte de un patrón sostenido de expresiones antisemitas.
Entre los legisladores que firmaron el rechazo se encuentran representantes de Argentina, Brasil, Costa Rica, Chile, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, República Dominicana y Uruguay. En el caso de Colombia, el documento fue respaldado por Sara Castellanos, senadora electa del partido Salvación Nacional, y Lorena Ríos, actual senadora del partido Colombia Justa Libres.
La condena también se extendió a los Estados Unidos, donde el congresista Carlos A. Giménez calificó el mensaje de Petro como “repugnante”. El legislador estadounidense cuestionó el hecho de que un jefe de Estado recurra a consignas vinculadas con uno de los regímenes más violentos del siglo XX para expresar su descontento político.
Desde Israel, la reacción fue igualmente severa. El embajador ante las Naciones Unidas, Danny Danon, solicitó formalmente que el presidente Petro se retracte y ofrezca disculpas públicas. Esta petición adquiere especial relevancia debido a que Colombia presidirá la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU durante esta semana. Simultáneamente, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel describió la publicación como una “pérdida total del compás moral” y afirmó que este acto afecta negativamente la imagen internacional de Colombia.
Este escenario se desarrolla en un contexto de alta polarización política y tensiones diplomáticas. Horas antes de la publicación en X, el presidente Petro ya había generado polémica al reaccionar a una fotografía del futbolista Yerry Mina junto al expresidente Álvaro Uribe Vélez, lo que derivó en una serie de comentarios racistas en el perfil de Instagram del deportista.
A nivel diplomático, la situación es crítica, pues las relaciones entre Colombia e Israel se encuentran rotas desde el año 2024. La suspensión de los vínculos ocurrió luego de que Petro expresara fuertes críticas al gobierno israelí por la muerte de civiles en Gaza, en el marco del conflicto contra la organización paramilitar Hamás. En diversas ocasiones, el mandatario ha utilizado comparaciones con el nazismo para referirse a las acciones del Estado israelí.
Hasta el momento, la Presidencia de la República no ha emitido ninguna declaración oficial ni ha informado si el presidente Petro responderá a las solicitudes de disculpa formuladas por los distintos sectores internacionales.


