¿Es posible construir una comunidad basada en la dignidad humana y el bien común? Esta es la reflexión central del papa León XIV durante su visita a España.
El pontífice presidió una misa multitudinaria en la plaza de Cibeles, en Madrid, donde asistieron un millón doscientas mil personas. Durante la ceremonia, el papa fue recibido por los reyes de España y el alcalde de la capital, quien le hizo entrega de la Llave de Oro de la ciudad.
León XIV animó a la sociedad y a las instituciones a ser los "hilos" para tejer redes de diálogo social. En un encuentro realizado en el Movistar Arena con figuras de la cultura, el deporte y la economía, el pontífice lanzó peticiones concretas: instó a que la actividad empresarial no vea al empleado como un simple factor de intereses y pidió que el deporte no sea reducido a un mero negocio o espectáculo.
Asimismo, advirtió sobre la importancia del lenguaje en los entornos digitales y orales, recordando que la comunicación nunca es neutral y que puede sembrar división o despertar la esperanza.
Sin embargo, la visita también ha estado marcada por la controversia. El papa tiene programado un encuentro el lunes 8 de junio con víctimas de abusos sexuales en la Iglesia. Ante esto, varias asociaciones de supervivientes han denunciado su exclusión de la agenda oficial, reclamando una escucha inclusiva y criticando que el encuentro podría limitarse únicamente a quienes participan en el proyecto Repara de la archidiócesis de Madrid.
La gira del pontífice por España comenzó el sábado 6 de junio y se extenderá hasta el viernes 12 de junio.
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