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Científicos descubren que los virus de la gripe H1N1 y H3N2 utilizan rutas distintas para infectar las células

Actualmente, las pruebas que se practican no diferencian entre H1N1 y H3N2, los virus más comunes de la gripe, pero, como piratas, 'cada virus utiliza métodos diferentes para abordar el barco'.

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Científicos descubren que los virus de la gripe H1N1 y H3N2 utilizan rutas distintas para infectar las células
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Un hallazgo accidental en la Universidad de Vermont podría revolucionar la lucha contra la gripe. Investigadores descubrieron que los virus H1N1 y H3N2 utilizan rutas diferentes para infiltrarse en las células pulmonares, rompiendo la creencia científica de que todos los virus de la influenza seguían el mismo camino. El estudio revela que cada subtipo viral depende de proteínas específicas, como la Rab11B, para entrar en el organismo. Esto significa que, si se logra bloquear la proteína adecuada, el virus quedaría incapacitado para infectar la célula, deteniendo así su replicación de manera selectiva. Este avance abre la puerta al desarrollo de medicamentos mucho más precisos y personalizados. Mientras que actualmente se aplican los mismos tratamientos para ambos subtipos, este descubrimiento permite diseñar dianas terapéuticas específicas para combatir la gripe con mayor eficacia y reducir su alta mortalidad global.

Un equipo de investigadores del Larner College of Medicine de la Universidad de Vermont, en Estados Unidos, ha realizado un hallazgo accidental que podría cambiar la forma en que se abordan los tratamientos contra la gripe. El estudio, cuyos resultados han sido publicados en la revista especializada The Journal of Virology, revela que los virus de la influenza H1N1 y H3N2 no utilizan el mismo camino para infiltrarse en las células pulmonares del cuerpo humano.

Este descubrimiento se produce en un contexto de salud pública global significativo. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre el 10% y el 20% de la población mundial se infecta anualmente con el virus de la gripe. La gravedad de esta situación se refleja en las cifras de mortalidad, ya que la OMS calcula que la gripe es la causa directa de entre 250.000 y 500.000 muertes cada año debido a infecciones respiratorias. Ante este panorama, la comunidad científica considera fundamental el desarrollo de nuevos tratamientos.

Para comprender la magnitud del hallazgo, es necesario analizar la naturaleza del virus de la influenza. Existen tres tipos principales de virus causantes de la gripe: A, B y C. Los virus de tipo A y B son los más relevantes desde el punto de vista epidemiológico, ya que son los responsables de producir epidemias. Además, la infección por influenza en animales, especialmente en aves y cerdos, representa un problema constante para la salud pública.

Dentro de estas clasificaciones, el tipo A es el más frecuente y el asociado a las epidemias más graves. Por su parte, el tipo B suele provocar brotes más focalizados. En contraste, el virus de tipo C no produce epidemias, ya que causa infecciones leves con pocos síntomas y se detecta con menor frecuencia. Dentro del tipo A, los subtipos más comunes son precisamente el H1N1 y el H3N2.

La investigación liderada por Emily Bruce se centraba originalmente en estudiar cómo los segmentos de ARN del virus de la influenza se transportan dentro de las células para llegar al lugar y momento precisos donde se generan nuevas partículas virales. Para llevar a cabo este análisis, el equipo utilizó procedimientos de genética inversa, examinando virus H1N1 y H3N2 que habían sido aislados de las fosas nasales de personas que dieron positivo a la gripe durante el año 2022.

Durante este proceso, Bruce y sus colegas descubrieron por casualidad una vía celular que impedía la entrada de los virus a las células pulmonares. Al identificar que este defecto dependía de una proteína específica, denominada Rab11B, los científicos se dieron cuenta de que los virus H1N1 y H3N2 utilizan rutas de entrada diferentes. Para explicar este fenómeno, la investigadora Emily Bruce utilizó una analogía: "Los virus son como piratas de distintos países que secuestran un barco. Cada virus, al igual que cada tipo de pirata, utiliza métodos diferentes para abordar el barco".

Hasta el momento, la creencia científica predominante era que todos los virus de la gripe utilizaban la misma vía para entrar en una célula. Sin embargo, los datos obtenidos por la Universidad de Vermont demuestran que no es así. El estudio sugiere que el ingreso de los virus H1N1 y H3N2 se realiza por rutas diferentes que no dependen de los niveles de ácido siálico. La conclusión principal es que cada uno de estos virus necesita proteínas diferentes para lograr la entrada; por lo tanto, si se elimina la proteína adecuada, un virus específico queda incapacitado para entrar en la célula.

Este hallazgo tiene implicaciones clínicas directas. Actualmente, las pruebas diagnósticas que se practican no diferencian entre el H1N1 y el H3N2, y los tratamientos clínicos aplicados son los mismos para ambos subtipos. La identificación de estas rutas diferenciadas y la dependencia de proteínas como la Rab11B proporcionan información fundamental para identificar dianas terapéuticas.

La posibilidad de atacar moléculas específicas para impedir que los virus entren en nuevas células permitiría detener su replicación. Esto abre el camino para el desarrollo de medicamentos más precisos y eficaces para prevenir las infecciones en el futuro. Emily Bruce ha declarado que espera que este tipo de investigaciones, impulsadas por la curiosidad científica, ayuden a allanar el camino hacia nuevas estrategias para tratar y prevenir las infecciones por influenza.

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