La autoridad sanitaria de la Región de Coquimbo se encuentra en estado de alerta debido a un preocupante y sostenido incremento en la incidencia de enfermedades respiratorias que afecta a la población local. Ante este escenario, la Seremi de Salud ha intensificado sus llamados a la comunidad, haciendo hincapié en la importancia fundamental de retomar las medidas de prevención y avanzar en los procesos de vacunación para mitigar el impacto de la actual crisis sanitaria.
De acuerdo con los informes técnicos emitidos por la Unidad de Epidemiología de la Seremi de Salud de Coquimbo, las cifras actuales reflejan una situación compleja. La tasa de Enfermedad Tipo Influenza (ETI) ha alcanzado un nivel de 99,1 casos por cada 100 mil habitantes. Este dato no es un hecho aislado, sino que revela una tendencia creciente y alarmante: representa un aumento del 27% en comparación con la semana inmediatamente anterior. Más grave aún es la comparativa interanual, ya que se registra un incremento del 69% respecto al mismo periodo del año 2025.
Este volumen de contagios marca el valor más alto registrado en todo lo que va del año 2026, lo que confirma que la región atraviesa un periodo de crecimiento sostenido en la propagación de virus respiratorios. Para complementar este diagnóstico, la autoridad sanitaria informó que la positividad semanal ha llegado al 51%, una cifra que confirma la existencia de una alta circulación viral en los diferentes sectores de la región.
En cuanto a la identificación de los agentes patógenos responsables de este brote, los análisis epidemiológicos han permitido determinar cuáles son los virus predominantes. El rinovirus encabeza la lista de detecciones, siendo responsable del 39% de los casos. En segundo lugar, se encuentra la influenza A, que presenta un porcentaje de incidencia del 34%. No obstante, el panorama es complejo debido a la co-circulación de diversos virus, ya que también se ha registrado la presencia de adenovirus, influenza B y parainfluenza, diversificando así los cuadros clínicos presentes en la población.
El impacto de estas enfermedades no ha sido uniforme, afectando con mayor severidad a ciertos sectores de la ciudadanía. La autoridad sanitaria ha manifestado una preocupación especial por los grupos de mayor riesgo, situando en el centro de su atención a los adultos mayores y a los niños menores de 5 años, quienes presentan una mayor vulnerabilidad ante las complicaciones derivadas de estos virus.
Ante esta realidad, la Seremi de Salud de Coquimbo, Karen Irribarra, ha sido enfática al solicitar a la ciudadanía la necesidad de intensificar las medidas preventivas. La autoridad ha subrayado que el escenario actual requiere un compromiso colectivo para frenar la cadena de transmisión. En este contexto, se han recordado las recomendaciones básicas de higiene y autocuidado, instando a la población a no descuidar las prácticas que eviten la propagación de los virus.
Como medida concreta y obligatoria, la Seremi recordó que el uso de mascarillas es imperativo dentro de todos los servicios de urgencia y centros de salud, independientemente de si estos pertenecen al sector público o privado. Esta medida busca proteger tanto a los pacientes que acuden por diversas causas como al personal sanitario que se encuentra en la primera línea de atención.
Finalmente, la autoridad sanitaria reiteró el llamado urgente a la población para que acuda a vacunarse contra los virus respiratorios circulantes, considerándolo la herramienta más efectiva de prevención. Asimismo, se recomendó a las familias y cuidadores consultar oportunamente con profesionales de la salud ante la aparición de síntomas respiratorios, haciendo un llamado especial a la vigilancia constante en niños pequeños, personas mayores y aquellos integrantes de la comunidad que pertenezcan a los grupos de riesgo ya identificados.


