¿Un caso perdido? A pocos días de las elecciones locales en Coahuila, la estrategia territorial de Morena parece estar colapsando. Fuentes internas revelan que la estructura de apoyo comenzó a rendirse ante el mal recibimiento de la ciudadanía y el excesivo gasto de recursos propios.
A pesar de que existe la instrucción de pagar mil pesos a quienes logren reunir 15 credenciales para votar, la operación no levanta. El despliegue, coordinado inicialmente por Andy López Beltrán con la participación de 65 diputados federales de Morena y 22 del PT, es ahora visto con pesimismo por los propios legisladores.
La debacle se aceleró tras la renuncia de Andy López Beltrán a la Secretaría General del partido. De acuerdo con testimonios, su salida desincentivó a cerca de la mitad de los congresistas, quienes habían aportado financiamiento y personal por lealtad directa al expresidente López Obrador y a su hijo. Ahora, consideran que es una pérdida de tiempo y dinero intentar ganar en un estado históricamente dominado por el PRI.
Algunos diputados denuncian haber gastado decenas de miles de pesos de su bolsillo, enfrentando además un rechazo notable de los votantes. Ante esto, la dirigente nacional Ariadna Montiel Reyes admitió que el panorama es sumamente difícil, aunque pidió un "último esfuerzo" que incluye el uso de call centers y brigadas casa por casa.
Por último, legisladores guindas señalan que el PRI ha sembrado miedo entre la población, sugiriendo que la llegada de Morena terminaría con la seguridad actual y traería el caos. Con el cierre de campañas en Saltillo y Torreón, el partido enfrenta un escenario complejo en el norte del país.
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