Abraham Segundo González, director de Servicios Educativos, ha salido al frente para desmentir categóricamente las versiones que circulaban recientemente sobre la presunta comercialización de sustancias ilícitas al interior de la secundaria Luis Martínez Garibay. Tras una revisión exhaustiva de los hechos y la aplicación de los protocolos institucionales, el funcionario aseguró que no existe evidencia alguna que sustente las acusaciones de venta o consumo de drogas dentro del plantel educativo.
De acuerdo con las declaraciones del titular de Servicios Educativos, la controversia que generó inquietud en la comunidad escolar no tuvo un origen basado en hechos comprobables, sino que surgió a partir de un "chisme" difundido entre el alumnado. Específicamente, González señaló que una alumna fue la persona que inició los señalamientos sobre la supuesta venta de estupefacientes, una versión que, lejos de detenerse, comenzó a crecer rápidamente hasta convertirse en una preocupación generalizada que alcanzó tanto a los padres de familia como a las autoridades escolares.
El funcionario explicó que esta situación escaló debido a la naturaleza de las acusaciones, lo que llevó a que se tomaran medidas adicionales para brindar tranquilidad a los tutores. En este contexto, el director de Servicios Educativos aclaró que algunos alumnos de la institución sí fueron sometidos a exámenes antidoping. No obstante, fue enfático al precisar que estas pruebas no fueron una imposición de la dirección escolar ni una medida arbitraria de la autoridad, sino que se realizaron estrictamente por decisión y solicitud de los propios padres de familia, quienes deseaban corroborar el estado de sus hijos ante la incertidumbre generada por los rumores.
Respecto a los resultados de dichas pruebas, Abraham Segundo González indicó que, según la información que maneja, los exámenes han salido negativos. Este resultado refuerza la postura de la autoridad educativa, quien insistió en que, tras el análisis de la situación, la supuesta venta de sustancias ilícitas ha quedado totalmente descartada. "Se manejaba que había alguna venta o algo de sustancias, pero esto es negativo, no hay nada. Queda descartado eso, la supuesta venta de sustancias ilícitas queda descartada, es negativo todo", afirmó el funcionario con claridad.
Para dar mayor contexto sobre las medidas de seguridad en la institución, el director destacó que Servicios Educativos no ha sido ajeno a la prevención. Señaló que se ha colaborado de manera constante en la implementación de los denominados "operativos mochila", así como en otras medidas preventivas diseñadas para garantizar un entorno seguro para los estudiantes. Segundo González subrayó que todas estas acciones se llevan a cabo siguiendo rigurosamente los lineamientos establecidos y los protocolos correspondientes, asegurando que el actuar de la institución ha sido transparente y apegado a la norma.
El funcionario reiteró que, al final de la jornada de investigación y verificación, lo que inició como una serie de acusaciones graves resultó ser simplemente un rumor sin fundamento. "Generaron una controversia ahí, pues era un chisme de una niña; total, se hizo más grande de acusaciones", expresó, enfatizando que la situación fue el resultado de una cadena de malentendidos y comentarios infundados que se expandieron dentro del entorno escolar.
Finalmente, el director de Servicios Educativos se refirió a otras versiones que circulaban paralelamente, las cuales sugerían que un alumno habría sido dado de baja de la institución como consecuencia de estos hechos. Al respecto, Abraham Segundo González aseguró no contar con información que confirme dicha situación, negando tener datos sobre cualquier baja escolar relacionada con el caso. "No tengo ningún dato de que haya habido alguna baja", concluyó el funcionario, cerrando así el ciclo de especulaciones sobre las posibles sanciones administrativas derivadas de este incidente.

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