En una jornada marcada por operativos policiales de alta complejidad y la puesta en valor de la identidad nacional, el Paraguay registra hechos significativos en materia de seguridad, justicia y cultura este 2 martes de junio de 2026. Desde el rescate de un recién nacido en Caaguazú hasta la desarticulación de un centro de producción de estupefacientes en Caazapá, y el reconocimiento de la maestría artesanal en Piribebuy, el país atraviesa un día de intensas actividades institucionales.
En la ciudad de José Domingo Ocampos, departamento de Caaguazú, se llevó a cabo un operativo coordinado por agentes del Departamento Contra la Trata de Personas, dependientes de la Dirección Contra el Secuestro y el Terrorismo. La intervención permitió el rescate de un bebé de tan solo dos días de vida, en lo que se sospecha es un caso de trata de personas cuyo destino final habría sido España. El procedimiento tuvo lugar alrededor de las 16:00 horas en el barrio Centro.
Durante el operativo, las autoridades procedieron a la aprehensión de Yesica Noemí Villar Alvarenga, de 23 años, y Victoria Villar Alvarenga, de 31 años. Asimismo, fueron incautados tres teléfonos celulares que serán sometidos a peritajes forenses para recabar más evidencias. Esta acción fue el resultado de tareas investigativas previas realizadas por la División de Inteligencia de la Regional Alto Paraná, las cuales fueron comunicadas oportunamente al Ministerio Público.
El objetivo de la búsqueda era localizar a Juana Colmán Duarte, de 35 años, y a su hijo recién nacido. Tras diversas indagaciones, los agentes llegaron a una vivienda donde las sospechosas indicaron que la madre y el menor se encontraban en el domicilio de una docente llamada Norma Aquino. Según informó el comisario general Juan Pereira, Aquino manifestó haber dado refugio a Colmán Duarte la tarde del lunes, luego de que la madre solicitara ayuda por temor a que le arrebataran a su hijo. La alarma se encendió ante la fuerte sospecha de que el recién nacido sería trasladado ilegalmente al extranjero. El caso está bajo la supervisión de las agentes fiscales Vivian Coronel y Carolina Rosa Gadea, quienes coordinan las diligencias para determinar si existe una estructura organizada detrás de este intento de traslado.
Simultáneamente, en el departamento de Caazapá, se registró un golpe significativo contra el crimen organizado. Agentes de Antinarcóticos de la Policía, dependientes de la Dirección Contra el Crimen Organizado, desmantelaron un centro de producción y acopio de marihuana ubicado dentro del Parque Nacional San Rafael. El operativo se desarrolló en el marco del Plan de Acción contra el Abuso de Drogas – SUMAR y requirió cuatro horas de labor intensa en el terreno.
Los resultados de la incursión rural fueron contundentes: se anularon 6 hectáreas de marihuana que se encontraban en etapa de cosecha, distribuidas en tres parcelas. Además, se incautaron 1.000 kilos de marihuana picada almacenados en 50 bolsas arpilleras y aproximadamente 700 kilos de la misma sustancia ya prensada y lista para su distribución. La logística del sitio fue totalmente destruida, incluyendo dos prensas rústicas con sus accesorios, seis gatos hidráulicos, dos zarandas y una cortadora. El comisario general Rolando Benítez calificó la intervención como un éxito que asesta un duro golpe a los narco-marihuaneros, contando con el acompañamiento del fiscal César Martínez.
En contraste con estos hechos policiales, la ciudad de Piribebuy mantiene vivo uno de los tesoros culturales más preciados del país: el Poncho Para’i de 60 Listas. Esta prenda, símbolo de orgullo nacional, es elaborada totalmente a mano mediante el uso del tradicional telar de cintura, una técnica ancestral que requiere una precisión y talento excepcionales, lo que impide que la prenda pueda ser fabricada industrialmente.
El diseño original, que consta de sesenta franjas que deben respetarse estrictamente para mantener la autenticidad, conlleva una carga simbólica profunda. Según creencias populares, estas listas representan un homenaje a los soldados paraguayos que cayeron en la Guerra de la Triple Alianza. Debido a su valor y la complejidad de su confección, la UNESCO reconoció oficialmente en diciembre de 2023 los conocimientos y técnicas del Poncho Para’i como Patrimonio Cultural Inmaterial que requiere medidas urgentes de protección.
Ante el riesgo de desaparición de esta tradición, ya que quedan pocas maestras artesanas que dominan la técnica, la UNESCO y diversas instituciones públicas están impulsando escuelas y programas especiales. Referentes como Rosa Segovia, Fidelina Burgos y Jazmín Britos se han consolidado como las guardianas de este legado, asegurando que la cultura paraguaya continúe proyectándose con orgullo hacia el futuro.


