Irán ha lanzado una advertencia crítica: el cierre total del estrecho de Ormuz. El gobierno iraní ha paralizado las negociaciones de paz con Estados Unidos, condicionando cualquier diálogo al cese de los ataques israelíes en el Líbano.
Según informó la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, el equipo negociador de Teherán ha suspendido las conversaciones y el intercambio de mensajes a través de mediadores. El medio aseguró que, hasta que no finalicen las hostilidades en territorio libanés, no habrá diálogo.
Teherán, junto al llamado Eje de la Resistencia y aliados regionales como los hutíes de Yemen, ha manifestado su firme intención de cerrar completamente el paso de Ormuz y activar otros frentes, incluyendo el estrecho de Bab el Mandeb, como advertencia a Israel y sus aliados. Actualmente, Irán mantiene el control de Ormuz, permitiendo el paso de entre 20 y 30 barcos diarios bajo la coordinación de la Guardia Revolucionaria.
El ministro de Exteriores, Abás Araqchi, sostuvo que el alto el fuego vigente con Estados Unidos desde el 8 de abril incluye al Líbano, y que la violación de la tregua en un solo frente constituye una violación general. En sintonía, el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, advirtió que Estados Unidos e Israel pagarán el precio por este incumplimiento.
Estas tensiones ocurren mientras ambos países negociaban el fin de la guerra. Aunque existía un preacuerdo, el presidente Donald Trump solicitó enmendar algunas disposiciones del borrador. La crisis se ha intensificado con ataques recientes: bombardeos estadounidenses en Goruk y la isla de Qeshm, seguidos de una respuesta iraní contra la base desde la que procedió la agresión.
Suscríbete a Noticias lat para más noticias.


