En una jornada marcada por la inestabilidad emocional y un resultado inesperado, Francisco Cerúndolo quedó eliminado de Roland Garros tras caer frente al estadounidense Zachary Svajda. El encuentro, que se extendió hasta un quinto set definitorio, terminó con un marcador de 6-3, 6-4, 3-6, 4-6 y 6-3. El tenista argentino, quien llega al torneo ocupando la posición 26° del ranking mundial, sufrió durante todo el desarrollo del match, mientras que Svajda, ubicado en el puesto 85°, logró su primera incursión exitosa en el cuadro principal de París.
El partido estuvo teñido por el temperamento de Cerúndolo, un factor que ha sido recurrente en diversos momentos de su trayectoria profesional. Tanto en los instantes de celebración del público como en los momentos de silencio, se escucharon constantes quejas en castellano provenientes del argentino. El encuentro fue descrito como un partido "de los mil demonios" para Cerúndolo, quien volvió a ver cómo su estado anímico jugaba en su contra, facilitando el camino para un rival que no era el favorito sobre la superficie de polvo de ladrillo.
Antes de este enfrentamiento, el historial entre ambos estaba equilibrado con un triunfo para cada uno: Cerúndolo se había impuesto en el US Open 2023 y Svajda había ganado en el torneo de Winston-Salem de 2024. Además, el estadounidense no contaba con un récord sólido en clay; antes de llegar a Roland Garros, sus estadísticas en esta superficie eran de 2-6 en torneos Challenger y de 1-2 en cuadros principales de la ATP.
Uno de los momentos más críticos y surrealistas del encuentro ocurrió en la cancha 14 durante el tercer set. Mientras el público escuchaba frases como “Sos horrible, boludo”, Cerúndolo se mostraba perdido y enfurecido. Cuando Svajda logró quebrarle el saque para ponerse 2-1 arriba en ese set, el argentino tomó una decisión drástica: le pidió a su entrenador, Pablo Cuevas, que abandonara el court. Cuevas accedió al pedido de su pupilo y se retiró de la cancha.
Esta situación recordó un episodio ocurrido en febrero de 2025 durante el Río Open. En aquella ocasión, la decisión de retirarse del court fue tomada por el propio entrenador. En aquel entonces, Cerúndolo había relatado que Pablo le pidió que luchara, a lo que él respondió que no podía, provocando la salida del técnico. Sin embargo, en París, la dinámica fue inversa, siendo el tenista quien, sintiéndose acorralado mentalmente y desorientado ante el derrumbe del partido, solicitó la partida de Cuevas.
Curiosamente, tras la salida de su entrenador, Cerúndolo pareció experimentar una liberación. Logró encontrar una vía de escape a su crisis anímica y comenzó a remontar el partido. Con destellos de su jerarquía técnica, el argentino ganó los siguientes dos sets, forzando la definición en un quinto set.
No obstante, la estabilidad fue efímera. Al iniciar el set decisivo, el desplome emocional regresó. Sin el respaldo de Cuevas, Cerúndolo quedó apoyado únicamente en su preparador físico, Esteban García, y en su madre, María Luz. En un arrebato de furia hacia ellos, el tenista exclamó frases como “No me mientan más”, “convénzanme” y “hoy no voy a ganar”. Este descalabro se reflejó inmediatamente en el juego: aunque logró recuperar una ventaja momentánea con un drop exquisito tras haber sido quebrado en su primer servicio, volvió a perder el saque rápidamente. Desde ese punto, el partido se convirtió en un proceso de resignación y sufrimiento para el argentino.
La situación del equipo técnico de Cerúndolo también genera incertidumbre, ya que su otro entrenador, Nicolás Pastor, no viajó a París y se desconoce si continuará formando parte de su grupo de trabajo. Esta eliminación pone el foco sobre la urgencia de superar los problemas de temperamento del jugador y el impacto que puede tener el choque con su equipo técnico en su futuro inmediato.
Por su parte, Zachary Svajda, de 23 años, celebró su victoria con un gesto hacia el cielo en memoria de su padre, quien falleció en octubre pasado a causa de un cáncer. Con este resultado, el estadounidense alcanzó los octavos de final, la mejor clasificación de su carrera, lo que le permite subir 26 puestos hasta el lugar 59° en el ranking en vivo. Su próximo desafío será enfrentar al italiano Flavio Cobolli, cabeza de serie N.º 10, quien avanzó tras eliminar a Learner Tien por 6-2, 6-2 y 6-3. El triunfo de Svajda es, sin duda, el batacazo más resonante de las últimas horas en París.

