El desembarco de la automotriz china BYD en el mercado argentino ha generado un impacto inmediato y significativo, posicionándose como el símbolo principal de la avanzada de las marcas asiáticas en el país. Desde su llegada, la expectativa de los consumidores fue sumamente elevada, un entusiasmo que alcanzó su punto máximo en enero con la llegada de un cargamento masivo que superaba las 6.000 unidades. Sin embargo, el éxito comercial ha traído consigo un desafío logístico inesperado: la empresa se ha quedado sin vehículos para vender debido a una demanda que superó ampliamente todas las previsiones iniciales.
En la actualidad, la disponibilidad de stock es crítica. Mientras que algunos modelos, como el Song Pro, aún cuentan con una disponibilidad limitada, el resto de la gama se encuentra agotada. El caso más emblemático es el del ATTO 2 DM-i, el modelo punta de lanza que ya no tiene unidades disponibles para la venta inmediata. Esta falta de abastecimiento tuvo un impacto directo en las estadísticas de ventas; durante los primeros días de mayo, el ATTO 2 DM-i logró posicionarse entre los diez vehículos más vendidos de Argentina, pero el desabastecimiento posterior provocó un retroceso en su ranking.
Fuentes cercanas a la compañía confirmaron que la demanda ha sobrepasado los cálculos internos, lo que obligará a la marca a pasar varias semanas sin contar con los modelos más solicitados. Para revertir esta situación, BYD ya ha iniciado gestiones para realizar un pedido mayor a su casa matriz, con el objetivo de abastecer el mercado local lo antes posible. La filial argentina se encuentra actualmente replanteando su programa de pedidos de producción para ajustar el volumen de ventas a la realidad del mercado.
Según analistas del sector, se prevé un "bache" en el suministro de unidades entre los meses de junio y julio, siendo este último el periodo más crítico. Esta situación ha llevado a la empresa a implementar listas de espera para los clientes interesados. Se espera que durante este lapso la compañía reponga fuertemente su stock para volver a patentar masivamente en agosto. Hasta el miércoles pasado, BYD ya había alcanzado las 6.000 unidades patentadas, aunque es importante señalar que una parte considerable de los vehículos llegados en el primer barco ya estaban prevendidos y solo aguardaban su salida del puerto para ser entregados.
La operatividad de la empresa también enfrentó obstáculos internos. Un cambio en la razón social de la filial local provocó complicaciones en los procesos de homologación, lo que demoró la entrega de algunas unidades a sus propietarios. A pesar de estos contratiempos, la ambición de la marca es clara: BYD pretende ubicarse entre las cinco marcas más vendidas de este año. Para lograrlo, la empresa reconoce que el cupo del régimen de importación sin arancel extrazona, que permitió la entrada de aproximadamente 7.000 unidades, es insuficiente. Por ello, en los próximos meses comenzarán a importar vehículos de forma fluida fuera de dicho cupo, como es el caso de la pick-up Shark.
En términos de oferta, la marca se prepara para nuevos lanzamientos, destacando la próxima apertura de la preventa del modelo Song Plus. No obstante, la alta demanda ha impulsado una decisión comercial inmediata: a partir de junio, el precio del modelo ATTO 2 DM-i aumentará en 2.000 dólares, pasando de sus actuales 31.990 dólares, a pesar de que hoy no cuenta con stock disponible.
La estrategia de BYD no es la de un jugador secundario. Desde su ingreso, los directivos manifestaron la intención de liderar el mercado en un plazo relativamente corto. Para alcanzar la posición número uno en ventas en Argentina, la marca debe aspirar a un volumen de operaciones cercano o superior a las 90.000 unidades anuales, cifra que manejan actualmente líderes como Toyota o Volkswagen.
El plan de desarrollo interno es progresivo y ambicioso. Para el año 2026, la meta máxima es alcanzar el quinto puesto. Actualmente, en el acumulado de los primeros cinco meses del año, BYD se ubica en la novena posición. Si no lograran entrar en el top cinco este año, la meta para 2027 se vuelve irrenunciable. Este salto cualitativo estará respaldado por la llegada de productos provenientes de Brasil, lo que habilitará un volumen de importación mucho mayor.
Mirando hacia el futuro, la proyección interna de BYD establece que para 2028 el objetivo es alcanzar el tercer puesto de ventas, considerando que llegar al primer lugar ese año sería un éxito resonante, aunque no es la exigencia primaria. Finalmente, para el año 2029, la compañía tiene como objetivo final ser la líder absoluta del mercado argentino, superando a los gigantes históricos en solo cinco años desde su desembarco. Para sustentar este crecimiento, BYD planea expandir su oferta local; de los más de 20 modelos que posee globalmente, en Argentina solo comercializa cinco, por lo que los próximos lanzamientos serán clave para ocupar nuevos segmentos y escalar en el mercado.
:quality(75):max_bytes(102400)/assets.iprofesional.com/assets/jpg/2025/10/604534_landscape.jpg)

