Un incendio de gran magnitud afectó severamente las instalaciones de la planta Friofort, empresa especializada en el almacenamiento y refrigeración de alimentos, ubicada en la comuna de Buin. La emergencia, que se originó en el sector de la Ruta 5 Sur y Alberto Krumm, movilizó a un despliegue masivo de equipos de emergencia y obligó a la evacuación preventiva de cerca de 100 familias que residen en las inmediaciones del recinto industrial.
El punto más crítico de la emergencia fue la amenaza latente que representaba una bombona con 17 mil litros de amoníaco almacenada en el recinto. El escenario más temido por las autoridades y los equipos de respuesta era que las llamas alcanzaran dicho depósito, lo que podría haber desencadenado un desastre químico de proporciones considerables en la zona. Esta situación mantuvo en vilo a los vecinos y a las autoridades locales durante toda la jornada y gran parte de la noche.
Para hacer frente a esta amenaza, el Cuerpo de Bomberos concentró sus esfuerzos estratégicamente en impedir la propagación del fuego hacia las áreas donde se almacenaban estas sustancias peligrosas. La complejidad del siniestro requirió la movilización de compañías provenientes de diversas comunas de la Región Metropolitana, incluyendo la intervención de unidades especializadas en emergencias industriales y equipos Hazmat, expertos en el manejo de materiales peligrosos.
Desde el ámbito municipal, el alcalde de Buin, Miguel Araya, reconoció la gravedad de la situación. La autoridad local señaló que, desde las primeras horas de la emergencia, se proyectaba una pérdida total de las instalaciones de la planta Friofort. Asimismo, advirtió que las labores de combate contra el fuego serían prolongadas y se extenderían por varias horas debido a la intensidad de las llamas y la naturaleza de la estructura.
Pasada la medianoche, el gobernador de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, entregó una actualización sobre el estado de la emergencia, informando que el avance del fuego finalmente había sido contenido. A través de sus canales oficiales, Orrego precisó que el incendio ya no presentaba riesgo químico, confirmando que Bomberos logró controlar la exposición al amoníaco, eliminando así el peligro de una emanación tóxica masiva. No obstante, aclaró que las labores de extinción y control continuarían durante el resto de la noche.
En cuanto a las personas afectadas, el balance fue favorable a pesar de la magnitud del incendio. No se reportaron personas lesionadas por el fuego. Los trabajadores de la planta fueron evacuados de manera oportuna, evitando así víctimas fatales o heridos graves. La única atención médica registrada fue la de una persona que sufrió una crisis de pánico producto de la intensidad de la emergencia.
Paralelamente, la preocupación se desplazó hacia la calidad del aire en el sector. Una densa nube de humo cubrió la zona, lo que llevó a la Seremi de Salud Metropolitana a emitir alertas sanitarias. La autoridad sanitaria llamó a la población a limitar la actividad física al aire libre y a mantenerse atenta a las recomendaciones oficiales. Especialmente preocupante resultó el hecho de que el siniestro coincidiera con un sábado en el que ya regía una preemergencia ambiental en la cuenca de Santiago, lo que agrava la concentración de contaminantes en la atmósfera. En este sentido, se recomendó a los residentes mantener puertas y ventanas cerradas para evitar la inhalación de los gases provenientes del incendio.
En el ámbito vial, el impacto fue significativo debido a la ubicación de la planta junto a la principal arteria del país. Para facilitar las maniobras de los camiones de bomberos y el despliegue de los equipos Hazmat, se mantuvo cerrada la caletera oriente de la Ruta 5 Sur.
Hasta el momento, las causas que originaron el incendio en la planta de Friofort aún no han sido determinadas. Mientras las causas permanecen bajo investigación, los equipos de emergencia continúan trabajando en el lugar para asegurar que no existan focos activos y finalizar la extinción total del fuego.


