En un hecho que ha conmocionado al departamento de Pando, una mujer se encuentra luchando por su vida tras haber sido víctima de un brutal ataque perpetrado por su propio hijo, un joven de 18 años. El incidente ocurrió la noche del 27 de mayo, en una fecha donde el entorno familiar aún se encontraba en el marco de las celebraciones por el Día de la Madre, transformando un momento de festejo en una tragedia doméstica.
La víctima fue trasladada de urgencia a un centro hospitalario, donde permanece internada bajo vigilancia médica constante debido a la gravedad de sus lesiones. De acuerdo con los reportes médicos emitidos por el personal de salud, la mujer presenta un total de nueve heridas provocadas por arma blanca, distribuidas en diversas partes de su cuerpo. Entre todas las lesiones, los especialistas destacaron una herida particularmente crítica localizada en la zona del tórax.
La doctora encargada de la atención de la paciente brindó detalles técnicos sobre la gravedad del cuadro clínico, señalando que la puñalada en el tórax resultó en la perforación del pulmón, lo que ha dejado a la madre en un estado de salud delicado. Según el informe médico, esta herida específica posee una longitud de cuatro centímetros y una profundidad de entrada de seis centímetros, siendo el punto más complicado de tratar en el proceso de estabilización de la paciente.
El entorno familiar ha comenzado a brindar testimonios para intentar comprender el origen de este violento episodio. Reiner Chao, hermano de la mujer agredida, manifestó que el joven agresor nunca había logrado asimilar ni aceptar la separación de sus padres. Según las declaraciones del tío del acusado, se cree que este resentimiento acumulado por la ruptura matrimonial de sus progenitores pudo haber sido el detonante o la motivación principal que llevó al joven a cometer el crimen contra su madre.
Sin embargo, el testimonio de Chao también sugiere que el ataque no fue un evento aislado de ira, sino el resultado de un deterioro en la salud mental del adolescente. El familiar relató que, de manera repentina, su sobrino perdió completamente el control de sus acciones y comenzó a manifestar comportamientos extraños y erráticos. En un acto de violencia premeditada, el joven habría encerrado a su madre antes de proceder a atacarla repetidamente con un cuchillo.
La detención del agresor requirió una intervención policial compleja. De acuerdo con el relato de Reiner Chao, seis efectivos de la policía tuvieron que intervenir para intentar reducir al joven. A pesar de la superioridad numérica de los agentes, el acusado presentó una fuerza física inusual y una resistencia extrema, describiendo el testigo que el joven parecía estar "fuera de sí", lo que dificultó significativamente su captura y control.
Una vez trasladado a la estación policial, el comportamiento del joven continuó siendo anómalo. En lugar de mostrar arrepentimiento o coherencia en su relato, el acusado comenzó a afirmar que "el Señor" lo había enviado al lugar con la misión específica de liberar a un preso. Durante su detención, el joven inició una serie de prédicas religiosas, reforzando la hipótesis de un posible brote psicótico o delirio místico.
Reiner Chao añadió que este comportamiento religioso extremista no era totalmente nuevo, aunque sí se había vuelto alarmante. El tío del joven describió que el adolescente solía asistir a la iglesia y permanecía parado durante todo el día en la puerta del templo. Asimismo, mencionó que el joven frecuentaba el mercado local con el objetivo de predicar a los transeúntes utilizando la Biblia. "Parecía un loco mi sobrino", afirmó el familiar, evidenciando la preocupación por la estabilidad mental del agresor antes del ataque.
Actualmente, mientras la víctima permanece hospitalizada bajo cuidados intensivos, el joven de 18 años se encuentra bajo custodia policial, enfrentando las consecuencias legales de sus actos mientras se evalúan los factores psicológicos que pudieron influir en este crimen.

