El reconocido maquillador David Retana ha emitido una serie de advertencias fundamentales para quienes utilizan productos cosméticos en su rutina diaria, haciendo especial énfasis en un hábito que considera un error grave: acostarse sin retirar el maquillaje de la piel. Según el experto, esta práctica puede comprometer seriamente la salud cutánea, desencadenando una serie de reacciones negativas en el rostro.
De acuerdo con las explicaciones de Retana, el hecho de dormir con maquillaje provoca que los poros se saturen con los residuos de los productos. Esta saturación conlleva a una obstrucción de los poros, lo que genera un entorno propicio para que las bacterias proliferen. Como consecuencia directa de este proceso de obstrucción y contaminación bacteriana, la piel comienza a inflamarse, afectando la apariencia y la salud general del tejido epidérmico.
En este sentido, el profesional subrayó que la limpieza no debe ser vista como un paso opcional, sino como un proceso esencial que debe ocurrir en dos momentos críticos: antes y después de la aplicación del maquillaje. Retana detalló que la importancia de la limpieza previa radica en la necesidad de preparar la piel, específicamente para poder hidratarla adecuadamente antes de aplicar cualquier producto cosmético. Por otro lado, la limpieza posterior es estrictamente necesaria para eliminar los residuos y liberar la piel de la carga de maquillaje acumulada durante el día.
Uno de los puntos más controvertidos y analizados en sus recomendaciones es el uso del agua micelar. Si bien el maquillador reconoce que este producto cumple su función básica, fue enfático al señalar que no es suficiente para garantizar una piel limpia. La razón técnica detrás de esta afirmación es que el agua micelar no posee la capacidad de penetrar los poros, dejando así residuos que podrían contribuir a los problemas de obstrucción mencionados anteriormente.
Ante esta insuficiencia, David Retana recomendó optar por una limpieza profunda basada en el uso de agua y un jabón que sea específico para cada tipo de piel. El experto insistió en que no existe un producto universal para todos, ya que las necesidades dermatológicas varían drásticamente de una persona a otra. Bajo la premisa de que "su limpiador no puede ser jamás igual al mío", Retana explicó que es imperativo distinguir entre los diferentes tipos de piel para seleccionar el producto adecuado.
En particular, destacó que las pieles grasas y las pieles secas requieren productos completamente diferentes. Utilizar un jabón no apto para el tipo de piel específico podría anular los beneficios de la limpieza o incluso perjudicar la barrera cutánea. Por lo tanto, la elección del jabón debe ser personalizada y coherente con las características propias de cada usuario.
Finalmente, el maquillador cerró sus recomendaciones resaltando que, además de una limpieza rigurosa y personalizada, la hidratación es un elemento clave en el cuidado del rostro. La combinación de una correcta hidratación previa, una limpieza profunda posterior y el uso de productos específicos según el tipo de piel constituye, según Retana, la base fundamental para evitar la inflamación y mantener los poros libres de obstrucciones y bacterias.
Con estas advertencias, David Retana busca concientizar sobre la importancia de no subestimar la rutina de cuidado facial, alertando que el ahorro de tiempo al no desmaquillarse antes de dormir puede traducirse en problemas cutáneos significativos derivados de la saturación de los poros y la proliferación bacteriana.


