El sistema de salud en Chile ha activado sus protocolos de prevención y vigilancia epidemiológica tras el registro de un reciente brote de sarampión en Perú. Esta situación ha encendido las alarmas sanitarias en el país, motivando al Ministerio de Salud a intensificar las medidas preventivas para evitar la propagación del virus en territorio nacional, poniendo especial énfasis en la detección de posibles casos importados.
Las autoridades sanitarias han determinado que el riesgo es mayor en las zonas fronterizas, particularmente en el norte del país. Por esta razón, se ha implementado una estrategia de búsqueda activa de posibles contagios dentro de los servicios de urgencia. Esta medida de vigilancia focalizada tiene como objetivo principal la Región de Arica y Parinacota, donde el flujo de personas a través de la frontera aumenta la probabilidad de ingreso del virus.
Ante este escenario, la epidemióloga y directora del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Talca, Érika Retamal Contreras, ha hecho un llamado urgente a la ciudadanía para que revisen sus esquemas de inmunización. La especialista subrayó la importancia de acudir a los centros de salud de manera oportuna en caso de presentar síntomas sospechosos, permitiendo así una detección temprana y el control del brote.
Sobre la naturaleza de la enfermedad, Retamal Contreras explicó que el sarampión es una patología viral altamente contagiosa. Entre los síntomas principales que presenta la persona afectada se encuentran la fiebre, el dolor de garganta, la congestión nasal y la aparición de erupciones cutáneas en la piel. La experta advirtió que, aunque pueda parecer una enfermedad común, el sarampión tiene el potencial de derivar en complicaciones graves que pueden comprometer la salud del paciente e incluso causar la muerte.
Uno de los puntos más críticos destacados por la académica es la extraordinaria capacidad de propagación del virus, superando significativamente a otras enfermedades respiratorias recientes. Para ilustrar este peligro, la directora del Departamento de Salud Pública de la UTalca realizó una comparación con el COVID-19: mientras que una persona infectada con el coronavirus podía contagiar, en promedio, a dos o tres personas, alguien con sarampión tiene la capacidad de transmitir el virus a un rango de entre 12 y 18 personas.
En cuanto a la vulnerabilidad de la población, se ha identificado un grupo de riesgo específico compuesto por personas nacidas entre los años 1971 y 1981. Según detalló la especialista, durante ese periodo se registró una disminución en la cobertura de las dosis de refuerzo, lo que deja a este grupo etario con una protección insuficiente. Retamal recordó que, para obtener una protección completa contra el virus, es fundamental haber recibido dos vacunas aplicadas durante la etapa de la infancia; por lo tanto, aquellos adultos que no completaron dicho esquema se encuentran actualmente expuestos.
Además de este grupo generacional, las recomendaciones de salud se extienden a los niños, los viajeros y las comunidades migrantes. En este sentido, la especialista insistió en la responsabilidad de los padres y apoderados de revisar minuciosamente los carnets de vacunación de los menores. En caso de existir dudas sobre las dosis recibidas o detectar esquemas incompletos, se insta a consultar directamente en los Centros de Salud Familiar (CESFAM).
Respecto a los viajes internacionales, la epidemióloga hizo una advertencia especial para los menores de un año. Aquellos niños que deban trasladarse a zonas afectadas por el brote en Perú deben ser vacunados antes de realizar el desplazamiento, asegurando así una barrera inmunológica previa al viaje.
Finalmente, se destacó que Chile cuenta con un sistema de notificación obligatoria y mantiene una vigilancia activa, lo que permite a las autoridades actuar con rapidez ante cualquier eventual contagio. La directora del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Talca concluyó resaltando la importancia de las campañas universales de inmunización, señalando que las políticas públicas de vacunación son la herramienta fundamental para eliminar las barreras de acceso y garantizar la protección de toda la población.


