El viceministro de Asuntos Exteriores de la República de Azerbaiyán, Elnur Mammadov, visitó recientemente la ciudad de Quito con el objetivo de concretar una agenda bilateral centrada en la inversión, la energía y el comercio. Durante su estancia, el funcionario participó en la inauguración del nuevo curso de formación diplomática de la Academia Galo Plaza Lasso, marcando un punto de acercamiento institucional entre ambas naciones.
En el marco de esta visita, se llevó a cabo la primera ronda de consultas políticas entre los dos países, la cual fue calificada como fructífera. Como resultado de estos encuentros, se firmaron dos documentos fundamentales: el protocolo de dicha primera ronda de consultas políticas y un acuerdo de exención de visados para los titulares de pasaportes diplomáticos y de servicio. Este último instrumento busca facilitar la movilidad de las delegaciones oficiales y funcionarios públicos, eliminando la necesidad de solicitar visas para viajar entre Azerbaiyán y Ecuador.
A pesar de que las relaciones diplomáticas fueron establecidas hace más de 22 años, específicamente en 2004, esta visita representa la primera vez que se ha mantenido un diálogo directo al más alto nivel entre el viceministro Mammadov y el viceministro de Ecuador, el embajador Alejandro Dávalos. El objetivo estratégico es acortar las distancias geográficas y posicionar la infraestructura de Azerbaiyán como una puerta de entrada estratégica hacia los mercados de Asia Central.
Azerbaiyán se presenta ante Ecuador como un centro logístico clave. Gracias al desarrollo del denominado 'Middle Corridor' (Corredor Medio), una ruta comercial transasiática de alta eficiencia financiada mediante petrodólares, el país caucásico busca atraer a los agroexportadores ecuatorianos que buscan alternativas ante la saturación de los puertos tradicionales y los altos costos logísticos globales. Mammadov destacó que Azerbaiyán cuenta con el puerto comercial más grande del Mar Caspio, ubicado en Alat, y la flota naval comercial más importante de la región, lo que permitiría a Ecuador acceder a un mercado compuesto por cinco países de economías en crecimiento y conexiones directas hacia el Golfo Pérsico.
En el ámbito comercial, el volumen de intercambio bilateral actual se sitúa en torno a los 65 millones de dólares anuales. Actualmente, la balanza comercial está inclinada hacia Ecuador, que exporta principalmente cacao, bananos y flores. El gobierno azerbaiyano ha manifestado su interés en promover sus propias exportaciones para lograr un equilibrio comercial más sostenible. Además, la propuesta no se limita al tránsito de mercancías, sino que Azerbaiyán aspira a convertirse en un hub de negocios donde las empresas ecuatorianas puedan instalarse para vender bienes y servicios directamente a mercados de alto consumo como Rusia, Turquía, Irán y Asia Central.
En el sector energético, se discutió la posibilidad de establecer una cooperación entre la compañía petrolera estatal de Azerbaiyán, SOCAR, y Petroecuador, para analizar proyectos conjuntos de alto impacto. Asimismo, Azerbaiyán, que fue anfitrión de la COP29, mostró su interés en compartir su experiencia en la transición hacia energías limpias. El viceministro señaló que su país posee inversiones masivas en parques solares y eólicos, conocimientos que podrían ser transferidos a Ecuador, cuya matriz energética depende mayoritariamente de plantas hidroeléctricas.
En cuanto a la minería, aunque no se han intercambiado datos técnicos sobre yacimientos específicos, se mencionó la presencia de AzerGold, empresa estatal con experiencia en extracción masiva en el extranjero, la cual podría considerar proyectos en América Latina evaluando las reservas estratégicas disponibles.
Para dar seguridad jurídica a estas potenciales inversiones, ambos países han discutido el inicio de negociaciones para un Tratado Bilateral de Inversión (BIT). Azerbaiyán se posiciona como un socio financiero estratégico gracias al SOFAZ, uno de los fondos soberanos más grandes de la región euroasiática, el cual busca diversificar sus capitales fuera del sector petrolero. Mammadov afirmó que, a través de estos fondos estatales, Azerbaiyán tiene la capacidad de proporcionar el "oxígeno financiero" necesario para mejorar la infraestructura eléctrica e industrial de Ecuador. Finalmente, se identificó la agricultura como una segunda avenida de cooperación prioritaria, aprovechando la experiencia agroindustrial ecuatoriana para apoyar la diversificación económica de Azerbaiyán.

