La provincia de Santa Fe se posicionó como uno de los destinos con mayor flujo de personas en todo el territorio argentino durante el reciente feriado patrio. Este resultado fue impulsado por una programación sumamente activa que integró más de 50 eventos y actividades distribuidas en diversas localidades, logrando atraer a una cantidad considerable de visitantes que dinamizaron la economía regional.
De acuerdo con los datos proporcionados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la provincia recibió a aproximadamente 83 mil personas, cifra que engloba tanto a turistas como a excursionistas. Esta afluencia masiva se tradujo en una tasa de ocupación promedio en los alojamientos provinciales estimada en un 61%, reflejando la capacidad de atracción de la oferta turística local durante el fin de semana largo.
El análisis detallado del movimiento migratorio indica que más de 28 mil de estas personas se movilizaron dentro del mismo suelo santafesino. En cuanto a la permanencia, se registró una estadía promedio de 2,35 noches, lo que demuestra que una parte importante de los visitantes optó por prolongar su estancia para aprovechar la variada agenda de actividades.
Desde el punto de vista financiero, el impacto económico fue significativo. El gasto diario promedio por visitante se calculó en 182 mil pesos. Al sumar estas cifras, el impacto económico global para la provincia superó los 19 mil millones de pesos, resultado directo de una planificación que combinó con éxito grandes recitales, competencias deportivas, fiestas populares y las celebraciones tradicionales vinculadas a las fechas patrias.
La ciudad de Santa Fe, la capital provincial, funcionó como uno de los principales polos de atracción. El centro de convenciones Estación Belgrano fue el escenario de shows masivos que convocaron a miles de personas, destacándose las presentaciones de Abel Pintos y de Ciro y Los Persas. Pero la oferta de la capital no se limitó a la música; también contó con el espectáculo del Cirque XXI, la propuesta gastronómica denominada “Sabores de Nuestra Historia” y la celebración de la Chaya junto a Sergio Galleguillo. En el ámbito deportivo, el estadio Brigadier López vibró con el encuentro entre Colón y Mitre de Santiago del Estero.
Por su parte, Rosario se consolidó como otro foco neurálgico de movimiento turístico. El gran motor en esta ciudad fue el ámbito deportivo, específicamente el partido de Copa Argentina entre Unión e Independiente, evento que movilizó a una gran cantidad de hinchas provenientes de diversas provincias del país. A esto se sumó una nutrida cartelera cultural y musical con la presencia de artistas como Zoe Gotusso, Emanero, Coty Hernández, Peces Raros y Liliana Herrero.
La ciudad rosarina complementó su propuesta con actividades diversas, resaltando la feria vitivinícola Chachingo Wine Fair, diversas obras teatrales y propuestas de entretenimiento. Asimismo, se llevó a cabo la tradicional Fiesta del Pastelito en el parque Alem, reforzando la identidad cultural de la zona.
El fenómeno turístico no se limitó a las grandes urbes, sino que se extendió con fuerza hacia el interior provincial. En la región sur, se destacaron eventos como la Fiesta de Nuestra Tierra en la localidad de Álvarez y el Encuentro de Autos Antiguos y Clásicos en Firmat. A su vez, las localidades de Ibarlucea y Empalme Villa Constitución fueron sede de diversos concursos criollos y gastronómicos.
En otras zonas del interior, Rafaela atrajo a un público específico con la realización del Torneo de Fútbol Infantil “Bichito”, mientras que San Carlos Sud se enfocó en el sector motor con competencias motociclísticas. Por otro lado, San Vicente celebró la festividad religiosa de Santa Rita de Casia.
Finalmente, el norte de la provincia logró consolidar su oferta basada en el turismo de naturaleza, destacando la riqueza de sus humedales y ríos. Entre las actividades más convocantes de esta región sobresalieron la Gran Jineteada de Santa Rosa de Calchines, la Fiesta del Moncholo en Angeloni y una travesía de canotaje realizada en el Jaaukanigás, cerrando así un esquema turístico integral que abarcó todo el territorio santafesino.


