ÚLTIMA HORA

Cobertura global las 24 hs. • viernes, 24 de julio de 2026 • Noticias actualizadas al minuto.

Menú

IA y rendimiento: ¿Por qué tu laptop se siente más lenta a pesar de tener buen internet?

Las herramientas de inteligencia artificial exigen más rendimiento a las laptops, provocando lentitud en su funcionamiento.

Audionoticia

Escucha el reporte completo

IA y rendimiento: ¿Por qué tu laptop se siente más lenta a pesar de tener buen internet?

La integración de herramientas de inteligencia artificial en la vida cotidiana está transformando radicalmente la manera en que los usuarios interactúan con sus computadoras. Sin embargo, este avance tecnológico trae consigo una exigencia significativamente mayor en términos de rendimiento del hardware. Actualmente, funciones que se han vuelto comunes, tales como los asistentes virtuales, la generación de imágenes, la implementación de filtros inteligentes en videollamadas y el uso de aplicaciones colaborativas, consumen una cantidad considerable de recursos del sistema.

Esta situación ha generado una paradoja para muchos usuarios: la sensación de que sus laptops comienzan a funcionar con lentitud, incluso en situaciones donde la conexión a internet es estable y funciona correctamente. El problema, por lo tanto, no radica en la conectividad externa, sino en la capacidad interna del equipo para procesar las demandas de las nuevas aplicaciones basadas en inteligencia artificial.

Al respecto, Becket Barrionuevo, Country Manager de ACER Perú, ha señalado que el escenario actual es muy distinto al de hace algunos años. En la actualidad, las laptops deben tener la capacidad de ejecutar múltiples tareas avanzadas de manera simultánea, una carga de trabajo que no era habitual en el pasado y que pone a prueba la eficiencia de los componentes internos.

Esta tendencia hacia un mayor consumo de recursos locales es respaldada por proyecciones de mercado. La consultora Gartner estima que para finales del año 2026, más de la mitad de las computadoras vendidas a nivel mundial serán denominadas “AI PCs”. Estos equipos están diseñados específicamente para procesar las tareas de inteligencia artificial de manera local, reduciendo la dependencia exclusiva de la nube.

El cambio fundamental reside en dónde se procesa la información. Anteriormente, la gran mayoría de las funciones inteligentes se ejecutaban en servidores externos, lo que significaba que el esfuerzo computacional ocurría lejos del dispositivo del usuario. No obstante, la tendencia actual es que una gran parte de estas tareas se procesen directamente en la laptop. Este desplazamiento hacia el procesamiento local tiene como objetivos principales ofrecer respuestas más rápidas al usuario y garantizar una mayor privacidad de los datos.

Sin embargo, este beneficio de velocidad y privacidad conlleva un costo técnico. Las aplicaciones con IA demandan una capacidad de procesamiento muy superior a la de los programas tradicionales. Esto se traduce en un uso intensivo de tres componentes críticos: la memoria RAM, el procesador y la batería.

Uno de los puntos más críticos identificados por los especialistas es la gestión térmica del equipo. Debido al esfuerzo constante que requieren estas aplicaciones, el hardware puede calentarse excesivamente. Para evitar que se produzcan daños internos permanentes en los circuitos y componentes, el sistema activa un mecanismo de defensa que reduce automáticamente la potencia del equipo. Es precisamente este proceso de reducción de potencia lo que provoca que el usuario perciba una lentitud generalizada en el funcionamiento de su computadora.

En este contexto, se advierte que muchas de las laptops antiguas no fueron diseñadas originalmente para soportar cargas de trabajo permanentes derivadas de la inteligencia artificial. La arquitectura de hardware de generaciones pasadas no estaba preparada para el nivel de exigencia que imponen los modelos de IA actuales, lo que hace que el rendimiento decaiga rápidamente al ejecutar estas herramientas.

Ante este panorama, los expertos sugieren que, antes de tomar la decisión de cambiar la computadora por una nueva, es fundamental realizar una revisión exhaustiva de los componentes clave. Determinar si el problema se debe estrictamente a limitaciones del hardware actual permitirá al usuario saber si su equipo es capaz de adaptarse o si, efectivamente, requiere una actualización para soportar las demandas de la era de la inteligencia artificial.

Cobertura en Video