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Alerta en Costa Rica por posible llegada de El Niño en 2026: prevén sequías y alza de precios

Advierte la UNED The post Fenómeno El Niño pondría en riesgo agua, cultivos y temperaturas en Costa Rica appeared first on Diario Extra .

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Alerta en Costa Rica por posible llegada de El Niño en 2026: prevén sequías y alza de precios
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Costa Rica se prepara para un escenario climático crítico en el segundo semestre de 2026 ante la posible llegada de El Niño. La Universidad Estatal a Distancia advierte sobre una reducción de las lluvias de hasta un 30 por ciento y un aumento en las temperaturas, situando a Guanacaste y la vertiente del Caribe como las zonas más vulnerables. Este fenómeno amenaza directamente la seguridad alimentaria y el acceso al agua potable. Se prevé que la caída en la productividad agrícola afecte la cría de ganado y provoque un incremento en los precios de la canasta básica, impactando directamente la economía de los consumidores. Ante este riesgo, las autoridades instan a la población a adoptar medidas de prevención y un uso responsable del agua. A través de una red de estaciones meteorológicas y alianzas interinstitucionales, el país busca fortalecer la resiliencia climática para mitigar los daños sociales y económicos.

Costa Rica se prepara para enfrentar un escenario climático complejo debido a la posible llegada del fenómeno de El Niño durante el segundo semestre del año 2026. Esta advertencia ha encendido las alarmas entre las autoridades y especialistas del país, quienes prevén que este evento meteorológico traerá consigo una disminución considerable de las precipitaciones, un incremento en las temperaturas ambientales y afectaciones directas en sectores críticos como la agricultura y el acceso al recurso hídrico.

La alerta fue emitida por la Universidad Estatal a Distancia (UNED), a través de la Red de Estaciones Meteorológicas del Programa de Laboratorios (PROLAB). Desde esta instancia académica y técnica, se ha hecho un llamado urgente a la población costarricense para reforzar las medidas de prevención y fomentar un uso responsable de los recursos naturales, anticipándose a los efectos que el fenómeno podría desencadenar en el territorio nacional.

Para dimensionar el impacto esperado, la UNED se ha basado en estimaciones proporcionadas por el Instituto Meteorológico Nacional (IMN). Según los datos de este organismo, se proyecta que las precipitaciones podrían disminuir en un rango de entre el 10% y el 30%. Paralelamente, se estima que las temperaturas experimentarán un aumento de entre 0,5 y 1 grado Celsius por encima de los niveles considerados normales para la región.

El análisis geográfico de estas afectaciones indica que el impacto no será uniforme en todo el país. La provincia de Guanacaste se perfila como una de las zonas más vulnerables ante el incremento de las temperaturas. Por otro lado, la vertiente del Caribe ya presenta un panorama preocupante, pues actualmente registra condiciones de sequía derivadas de un déficit acumulado de lluvias durante los primeros meses del año en curso, lo que podría agravar la situación con la llegada de El Niño.

Desde la perspectiva de la UNED, las consecuencias de estas condiciones climáticas se extenderán hacia la economía y la seguridad alimentaria. Se prevé que la productividad agrícola se vea comprometida, afectando la disponibilidad de pasturas esenciales para la cría de ganado. Esta contracción en la producción primaria podría generar, como efecto dominó, aumentos en los precios de los productos básicos que integran la canasta alimentaria, impactando directamente el bolsillo de los consumidores.

La meteoróloga Melissa Chacón Gómez, integrante del Programa de Laboratorios de la universidad, enfatizó que uno de los retos más apremiantes será garantizar el acceso al agua potable. La especialista señaló que el objetivo actual es reforzar el llamado a la prevención, promoviendo no solo el uso responsable de los recursos, sino también la capacitación comunitaria en materia de resiliencia climática para minimizar los daños.

Chacón Gómez subrayó que el fenómeno de El Niño no debe analizarse únicamente desde una óptica técnica, sino como una situación que impacta la vida cotidiana de las personas. En sus declaraciones, la experta recordó que el agua es un recurso limitado y vulnerable, insistiendo en que este evento climático representa un desafío real que afecta directamente tanto la producción de alimentos como el acceso básico al agua potable.

Para respaldar este monitoreo, la UNED informó que dispone actualmente de 17 estaciones meteorológicas automáticas distribuidas estratégicamente en diversos puntos del país. Estas estaciones son fundamentales para la generación de datos precisos que sirven de insumo para sectores clave como la agricultura, el turismo, la salud y la investigación científica, permitiendo una toma de decisiones basada en evidencia técnica.

Finalmente, la universidad destacó que no trabaja de forma aislada. Para fortalecer las acciones preventivas en las comunidades, la UNED mantiene una colaboración activa con diversas instituciones, entre ellas el Centro de Investigaciones Geofísicas (CIGEFI), la Universidad de Costa Rica (UCR), diversas municipalidades y el Ministerio de Agricultura y Ganadería. Esta alianza interinstitucional busca coordinar esfuerzos para mitigar los riesgos asociados a la variabilidad climática y preparar a la población para los desafíos del 2026.

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