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Tensión, contradicciones y chats polémicos: claves de una nueva jornada en el juicio por la muerte de Maradona

El cardiólogo Sebastián Nani declaró este jueves en el debate oral y tuvo que dar explicaciones al tribunal por una conversación privada con el principal imputado. Además, el neurocirujano amplió su indagatoria por sexta vez

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Tensión, contradicciones y chats polémicos: claves de una nueva jornada en el juicio por la muerte de Maradona
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Tensión máxima en el juicio por la muerte de Diego Maradona tras una jornada marcada por contradicciones médicas y chats escandalosos. El cardiólogo Sebastián Nani quedó bajo la lupa luego de que se revelaran mensajes donde sugería a Leopoldo Luque alejarse antes de que la situación explotara y mencionaba cobros económicos por su ayuda, mientras que el jefe de terapia intensiva enfrentó fuertes cuestionamientos por inconsistencias en su testimonio. Por su parte, el neurocirujano Leopoldo Luque defendió su accionar asegurando que fue la persona que más intentó ayudar al astro argentino. Luque descartó negligencias técnicas y reveló que Maradona se encontraba en un entorno caótico y con medicación difícil de controlar antes de su internación, insistiendo en que el alta médica fue una decisión basada en el deseo del propio paciente.

La jornada judicial de este jueves en el proceso por la muerte de Diego Armando Maradona estuvo marcada por un clima de alta tensión, dividiéndose en tres momentos críticos que pusieron bajo la lupa el accionar médico y la veracidad de los testimonios presentados. El día estuvo signada por la sexta declaración del neurocirujano Leopoldo Luque y los testimonios de dos profesionales clave de la Clínica Olivos: el jefe de terapia intensiva, Fernando Villarejo, y el cardiólogo Sebastián Nani.

El primer foco de conflicto surgió durante la declaración de Fernando Villarejo. Los abogados de la fiscalía detectaron una serie de contradicciones significativas respecto al rol que Leopoldo Luque desempeñó mientras el exfutbolista se encontraba internado en el sanatorio de zona norte, tras su cirugía craneal. Según se expuso, Villarejo omitió mencionar explícitamente a Luque en situaciones puntuales o atribuyó a terceros episodios que, en realidad, habían sido protagonizados por el imputado.

Esta discrepancia no pasó inadvertida para el juez Alberto Gaig, quien calificó las contradicciones como "varias e importantes" luego de que el fiscal Cosme Iribarren contrastara el testimonio actual con una declaración brindada por Villarejo en 2021. En aquel entonces, el profesional aseguraba que Luque era quien tomaba decisiones fundamentales sobre la salud de Maradona. Ante la advertencia del tribunal sobre el juramento de decir la verdad, Villarejo alegó "falta de memoria", aunque posteriormente ratificó su declaración original tras la lectura de la misma.

Sin embargo, el momento de mayor incomodidad se produjo con la comparecencia del cardiólogo Sebastián Nani. Aunque el médico afirmó que nunca trató directamente a Maradona, admitió haber ayudado a Luque en la gestión de turnos. La tensión escaló cuando los abogados querellantes presentaron capturas de pantalla de chats entre Nani y el neurocirujano, cuyas expresiones resultaron cuestionables para el tribunal.

Uno de los mensajes, fechado en marzo de 2020, decía: “Mostro, tiene 20 kilos más que cuando te lo devolvimos. Salí de ahí antes de que explote”. Nani intentó justificar la frase alegando que era un comentario "privado y coloquial" basado en que había visto al jugador mucho más gordo en la televisión en comparación a agosto de 2019, pero los jueces manifestaron que la frase "salí de ahí antes de que explote" no resultaba convincente como simple observación.

Otro chat, del 11 de noviembre de 2020, mostraba a Nani escribiendo a Luque: “Listo, ahora es tu problema. Cualquier cosa ahí tenes el Austral más cerca”, justo cuando se definía el alta sanatorial para que Maradona continuara su recuperación en una internación domiciliaria en Tigre. El cardiólogo explicó que su intención era que el alta se concrete pronto porque la prolongada estancia de Maradona en la Clínica Olivos generaba revuelo en plena pandemia y sentía que estaba "quedando mal" con las autoridades del hospital.

La controversia alcanzó su punto máximo con un tercer mensaje donde Nani sugería una compensación económica por su ayuda, afirmando: “Gratis no vamos, si no le ponemos precio es destruir coronarias al pedo”. Ante esto, el juez Gaig advirtió al testigo que podría estar incurriendo en una autoincriminación. Nani se defendió alegando que se refería al estrés que sufrían sus propias coronarias por ayudar a Maradona, aunque admitió que Luque le había prometido incorporarlo posteriormente al cuerpo médico tratante del paciente.

Por su parte, Leopoldo Luque inició su sexta declaración con una afirmación tajante: “Yo fui la persona que más contacto tuvo con el paciente y que más lo quería ayudar. Es fácil estar en contra mío. Yo sé que, de todo esto, el único que me defendería es Diego”. Luque defendió la decisión del alta sanatorial argumentando que Maradona estaba lúcido y que deseaba regresar a su casa, ejerciendo su derecho como paciente.

El neurocirujano también reveló detalles sobre la situación previa de Maradona en La Plata, mencionando que el jugador se encontraba en plena pandemia con un ayudante buscado por la policía que le suministraba marihuana y bajo una medicación difícil de controlar. Luque aseguró haber insistido repetidamente para que Maradona aceptara ayuda profesional en un centro especializado, pero que el paciente se negaba.

Finalmente, Luque centró su defensa técnica en la inexistencia de edema (acumulación de líquido en el cuerpo). Sostuvo que, si no hay edema, no existe una base sólida para la acusación de descuido o abandono del paciente, criticando la insistencia de la contraparte en intentar probar este signo clínico a través de testigos. Luque concluyó señalando que muchos médicos declaran bajo presión y temor, y que él se ve obligado a justificar el accionar de otros colegas porque fue él quien los llevó al equipo tratante.

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